1 año después de saber que soy superdotado…

Hace 1 año que supe que era superdotado a partir de la detección de las Altas Capacidades de mi hijo.

Si no sabéis la historia, os la cuento aquí para que tengáis contexto:

Así que ahora, tras un año de autoconocimiento, abrir muchos melones, hacer entrevistas y mucho estudio, quiero volver a escribir sobre ello.

¿Qué he aprendido en todo este tiempo?

Lo que he aprendido sobre las Altas Capacidades y sobre mí

Tengo que reconocer que ha sido un año intenso a nivel emocional.

Pasar de sentirte la persona más normal del mundo a tener un papel que dice que tu inteligencia es superior al 98% de la población tiene un impacto significativo… sobre todo si no te lo esperabas.

Supongo que hay gente con Altas Capacidades que siempre ha obtenido buenas calificaciones, tiene buena memoria y ha sido reconocido como listo toda su vida. Posiblemente, estas personas tengan un desajuste diferente al mío en cuanto al autoconcepto. Ellos sabían que eran listos, yo no.

O quizá siempre se han sentido diferentes, raros, incomprendidos… algo que yo no he sentido. O mejor dicho, quizá pude sentir, pero no supe ponerle nombre.

Si me haces responder en pocas palabras, tengo que decir que siempre he encajado y que nunca me he sentido raro ni especial. Esa es la realidad.

Pero si me dejas que conteste en más palabras, la verdad es que he normalizado demasiadas cosas. Cosas que no son normales. Al fin y al cabo uno no puede estar en la cabeza del otro, así que no puede compararse bien.

Esto es algo difícil de comprender: «pues si tan listo eres y no te has dado cuenta, será que no eres tan listo». Sinceramente, te entiendo. Yo mismo pongo en duda los resultados de mi detección. Tanto, que he hecho muchos test diferentes y acaban todos por decir lo mismo.

Entonces haces el esfuerzo de creértelo y pensar en términos de superdotación para explicar algunas cosas de tu vida: ¿por eso me aburría en el cole? ¿por eso parece que soy más inquieto? ¿por eso soy más sensible que lo que parecen los demás? ¿Por eso sumaba tan rápido? ¿Por eso me molestan más los ruidos?

Pero no te preocupes que pronto te plantearás si estás viendo ahora todo con esos ojos y perdiendo la perspectiva. Pondrás en duda lo que viviste, pero también esta nueva mirada.

Ya no sabes con qué ojos mirar la realidad.

Lloré al saberlo. Mucho. Durante 1 semana. No fue de dolor. Simplemente fue por comprender. Porque alguien me describiera de una manera tan profunda, que sólo yo mismo en el fondo de mi ser, podía conocer ¿Cómo es posible que esa persona que está hablando de Altas Capacidades me esté describiendo si no me conoce? SI ni siquiera mi madre o mi pareja saben que soy así.

Es tan íntimo que ni siquiera se dice en alto. Palabras que no te has atrevido a decir. Pensamientos prohibidos.

Puede que nunca se lo hayas mostrado a nadie. Nadie te dijo que eso era propio de las Altas Capacidades, así que nunca pudiste ponerle nombre a algo que sentías que estaba desdibujado. No tenía etiqueta. No era definible. ¿Cómo se expresa en palabras algo que no se ha conceptualizado?

Así que ahora, sin intentar dramatizar, reescribes un poco tu historia. Pero tampoco quieres caer en pasarte de largo y pensar que todos tus problemas se deben a esto.

¿Dónde está el equilibro ahora? ¿De verdad es tan importante?

Os cuento una anécdota:

A mi me molestan las caricias repetitivas. No me molesta que alguien momentáneamente tenga una muestra de cariño, que me acaricie la piel o el pelo. Pero si eso se repite durante unos segundos, sí. Me irrita. Así que, como yo percibo eso así, no acaricio repetidamente. Lo que hago es apretar con más fuerza, abrazar o que la caricia sea momentánea.

Sin embargo, esto no es como lo vive otra persona. Otra persona podría estar encantado de que su pareja pueda acariciarle durante minutos la pierna o la cabeza.

El resultado es que tiendo a no acariciar ¿Las derivadas? Que alguien puede echar de menos que no lo haga.

Le pregunté a mi hijo por este tema y me dijo que a él le molestaban las caricias también. De hecho antes de preguntarle simplemente le acaricie la piel unos segundos y noté su incomodidad, se giró y me quitó la mano.

Pues bien, esto que parece tan tonto aplica a muchas cosas. A cómo vemos el mundo con respecto a otros. Nuestra hipersensibilidad habitual, tiene un impacto en cómo vivimos.

Esto nos hace diferentes, pero hemos vivido como si no lo fuéramos del todo.

Así que si hay mucho ruido lo normalizamos. Pero a nosotros nos puede estar irritando mucho más.

Si la clase va más lenta nos aburrimos más.

Es posible que seamos más sensibles a las emociones, que tengamos más inquietudes, que la gente no acabe de encajar con nosotros y no sepamos poner en palabras por qué.

¿Por qué pienso tanto? ¿Por qué los demás no se lían con estas cosas? ¿Por qué los demás no lloran con esta película?

Puede que aprendieras a acallar tu mundo interior. Al fin y al cabo, no veías a la gente hablar de estas cosas. Será que todo el mundo se lo calla. Pero en realidad puede ser que la mayoría de la gente ni siquiera tenga estos pensamientos, y quien los tiene, gente como tú, ha aprendido a callarlos también.

El resultado es normalizar algo que no se siente normal.

¿Por qué la gente no se emociona más?


Ahora, tras este año, he aprendido a quitarle cierto hierro al asunto. Supongo que me estoy habituando tras el shock.

Se me hace raro ser consciente de todo esto. Ahora, al hablar con otros, me veo como en tercera persona y me pregunto qué pensará sobre la vida, si tendrá las mismas inquietudes, o qué es lo que le mueve…

También me ayuda a no buscar la aprobación de los demás tanto. Esto era algo que hacía mucho antes. Por agradar y por ver que no era una locura lo que decía, tendía a explicar mi posición esperando ser comprendido, porque en el fondo, muchas veces tenía que explicarme mucho para que se me entendiera bien.

Y no entendía por qué. No entendía por qué a veces algunas cosas que decía podían sonar raras.

Uno aprende a encajar en el molde. Y no necesariamente lo hace conscientemente. Simplemente lo hace.

Otras veces me sentía ultra racional. Esto es así, pues se hace así.

Me sigue pareciendo que no soy tan listo. Sinceramente. Veo gente muy capaz por el mundo.

Es curioso cómo saber que soy superdotado me acerca más a mi mismo, pero al mismo tiempo, me separa de otras personas. O al menos de algunas convenciones sociales.

Siento que ahora no tengo que encajar en el molde y ante las mismas situaciones actúo diferente.

No es que antes fuera falso, es que asumía que ese era el standar social y lo reproducía fiel a la personalidad que había creado.

Cuánto tiempo intentando ser la persona que se esperaba de mí.

Ahora, me veo en esa situación y pienso: ¿a quién intento engañar? ¿Me estoy limitando?

Autoconocimiento.

Una vez consiga despojarme, capa a capa, de la máscara que he llevado de forma inconsciente, ¿Quién aparecerá debajo?

¿Me gustará?

¿Quién soy yo en realidad?


Es importante que entendáis que nunca he sido tan reflexivo con estos asuntos. O al menos no me he permitido desarrollarlos de verdad y expresarlos en palabras.

Este tipo de pensamientos tan enrevesados los he aparcado. Los he simplificado. No me he complicado.

Esto ha sido siempre como un mecanismo natural de defensa: «no te rayes que no llegas a ningún lado».

Así que uno bloquea naturalmente, sabe que si no todo se vuelve excesivamente complejo en su cabeza. Que la gente si no te mira con cara rara. Muchos ni siquiera han tenido pensamientos así.

Y que te miren así te hace pensar si es que algo no está bien en ti. Por momentos piensas que igual necesitarías ir al psicólogo. Quizá es que hay algo que no estás pensando bien. ¿Se me está yendo la cabeza?

Así que bloqueas y te dices que tranquilo. Pero eso no resuelve el pensamiento, sólo lo aparca.

Pero todo eso que pasa en la cabeza está volcado en el blog ahora.

Entendedme bien, porque es complejo de explicar: no soy una persona que ha sufrido con estos pensamientos, los he llevado de manera natural… hasta ahora. Ahora soy consciente de que esos pensamientos no pueden ser bloqueados eternamente. Es como si se hubieran estado acumulando a lo largo de los años y estallado en mi cara.

Ya antes de la detección estaba algo perdido con mi papel en esta vida. Tras la detección más aún.

Si todo lo que estaba bloqueando en realidad son cosas complicadas, ahora me toca gestionarlas y eso hace tambalear todos los pilares sobre los que he asentado mi personalidad.

Así que, tras un año, puedo decir que saberlo me ha dado luz, pero tan solo para adentrarme en la oscuridad de mis pensamientos no resueltos.

No tengo miedo, no me agobia.

Pero he cambiado.

¿Quién soy yo en realidad?

Estoy encantado de recibir temas (melones) o comentarios para publicarlos. Cuéntame tu experiencia o abre temas interesantes.


Comentarios

Una respuesta a «1 año después de saber que soy superdotado…»

  1. Muchas gracias por hacer una entrada de este estilo. A mis 36 años he descubierto gracias a mis hijas que tengo también altas capacidades y aún estoy colocando las piezas del puzzle e intentando entrever quién soy yo tras tantas capas. Totalmente identificada con tus pensamientos, mil gracias por la generosidad y la valentía de compartirlos.

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