Experiencia de un superdotado con un CI 148: highly gifted

Todo comenzó a la edad de 3 años, cuando ya podía leer, y a una edad temprana manejaba una mini moto.

No era muy de ir a clases, ya que era algo enfermizo hasta los 6 años, pero desde los 4 años ya realizaba operaciones matemáticas con rapidez. Cuando empezaron a enseñarnos a sumar, yo ya sabía multiplicar, pero nunca pasé mucho tiempo en el colegio. Recuerdo que aprendí más por mi cuenta durante esa época.

También recuerdo sensaciones relacionadas con la ropa, los olores, los sabores y el tacto. Según me comentan, no puedo evitar oler o sentir sabores que otros no perciben. A esa edad, también relacionaba sabores y sonidos con ciertos colores. Recuerdo bien un capítulo de «Un Show Más» en el que el primo o Skips comía un pollo, y yo sentí prácticamente el sabor. Esto también me ocurre con la música; cuando la escucho, me provoca una sensación especial. He aprendido muchas veces por mi cuenta y he adelantado muchos temas.

De hecho, el primer día de clases ya tenía el libro de tareas resuelto, ya que aprendía rápido. También recuerdo la falta de respeto hacia las autoridades del colegio; hacía las cosas rápidamente, por lo que podía salir al patio. Sin embargo, siempre fui criticado por mi caligrafía, la cual sigue siendo un tema, ya que escribo muy rápido, y mi mano, al comunicarse, parece no entender mis ideas.

A los 10-11 años, experimenté una crisis sobre el propósito de la vida, sobre qué hay después de la muerte y si todo era una ilusión. También, en esa edad, sufría de dolores de cabeza frecuentes y no podía dormir debido a mis pensamientos. Me obsesionaba con cosas, por ejemplo, el ajedrez, en el cual llegué a destacar. Los demás me veían en un estado de concentración que no puedo describir. Esto me ocurrió también con los cubos Rubik. Además, me gusta investigar con frecuencia. Recuerdo una entrevista en la que me recomendaron Khan Academy, aunque la uso de vez en cuando, ya que prefiero leer libros. He leído de todo un poco, pero principalmente de matemáticas preuniversitarias. Devoraba esos libros, pero sobre todo los de geometría.

Recientemente leí «Demasiado inteligente para ser feliz» y me sentí muy identificado con el contenido.

Por eso, me apliqué los protocolos y pruebas de CI:

Además, siempre tuve un gran interés por los dinosaurios y el espacio, lo que refleja mi curiosidad natural y el deseo de explorar áreas fascinantes (lugares comunes en la AACC).

También destacaba en el armado de cubos y tenía una capacidad destacable para reconocer rostros, así como para recordar vivencias de una manera muy clara desde una edad temprana.

¿Por qué comparto mi historia?

El objetivo de este artículo es apoyar la creación de un espacio donde las personas con altas capacidades intelectuales (AACC) y superdotados puedan convivir y, en algunos casos, autodescubrirse.

También creo que, en ciertos aspectos, se dramatiza demasiado la infancia de una persona superdotada. No considero que haya que exagerar tanto, aunque sí es cierto que en ocasiones se necesita encontrar formas distintas de expresarse para ser comprendido.

Personalmente, no suelo mencionar mi superdotación, en parte porque muchas personas tienen la idea errónea de que un superdotado debe necesariamente ser alguien con hipercalculia o hiperlexia. Esto provoca que muchas personas con altas capacidades no lleguen a descubrirlo debido a estos estereotipos.

No creo que todos los superdotados deban crear fórmulas matemáticas innovadoras o algo similar.


NOTA ADMINISTRADOR:

En esta historia se recogen constantes referencias a artículos de la web relacionados con las AACC.

En la medida en que el grado de superdotación aumenta, también es posible que se desarrollen experiencias únicas.

Estoy encantado de recibir temas (melones) o comentarios para publicarlos. Cuéntame tu experiencia o abre temas interesantes.


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