Soy Superdotado y no me lo creo: no lo parezco

Recibir el diagnóstico de ser superdotado (o tener altas capacidades con un CI por encima de lo habitual) puede ser una experiencia desconcertante para muchas personas, especialmente si no sienten que encajan en el estereotipo del «genio». Es común que, después de ser identificados como superdotados, algunos individuos experimenten incredulidad y dudas sobre la veracidad del diagnóstico, algo que a menudo se conoce como el «síndrome del impostor». En este artículo, exploramos por qué es posible sentirse superdotado y, al mismo tiempo, no creérselo, y cómo abordar este conflicto interno.

La Percepción del Superdotado: Estereotipos vs. Realidad

Uno de los principales obstáculos para aceptar la condición de superdotado es el estereotipo asociado. Durante décadas, la sociedad ha pintado una imagen del superdotado como alguien que destaca en todas las áreas, que siempre tiene respuestas perfectas y que brilla intelectualmente en todo momento. Sin embargo, la realidad es mucho más diversa y matizada:

  1. Inteligencia Heterogénea:
    • No todas las personas superdotadas destacan en las mismas áreas. Es posible tener un rendimiento muy alto en ciertos aspectos (como el razonamiento lógico o el pensamiento abstracto) pero mostrar dificultades en otras áreas, como la memoria de trabajo o la velocidad de procesamiento. Esto puede generar la sensación de no «ser tan inteligente» como el diagnóstico indica.
  2. El Mito de la «Perfección»:
    • Existe la idea errónea de que una persona superdotada debe ser perfecta en todo. Si alguien no cumple con este estándar inalcanzable, puede comenzar a dudar de su capacidad. Sin embargo, la superdotación no significa ser perfecto, sino tener un potencial elevado en áreas específicas.
  3. Dificultades Cotidianas:
    • Incluso siendo superdotados, muchas personas experimentan desafíos en su vida diaria que no parecen «coincidir» con su inteligencia. Cosas como olvidar nombres, tener problemas organizacionales, o tener dificultades en situaciones sociales pueden hacer que una persona dude de su diagnóstico.

«No lo Parezco, Así Que No lo Soy»

Otro factor clave es la falta de reconocimiento externo. Muchas personas superdotadas sienten que si no se les ha etiquetado como «brillantes» por su entorno, entonces no lo son. Si nadie te ha dicho nunca «eres muy inteligente», puedes empezar a cuestionar si realmente lo eres. Esta falta de reconocimiento puede llevar a la duda interna, pero es importante entender que muchas veces las capacidades de una persona no siempre son visibles para los demás.

  • Inteligencias Invisibles: Algunas habilidades cognitivas no son siempre evidentes. Por ejemplo, una persona con una alta capacidad para el pensamiento abstracto o la resolución de problemas complejos puede no destacar en las situaciones sociales o académicas tradicionales, donde otras habilidades (como la memoria o la rapidez de procesamiento) son más valoradas.

El Síndrome del Impostor en las Altas Capacidades

El síndrome del impostor es un fenómeno común entre personas superdotadas, y puede ser particularmente intenso tras recibir el diagnóstico de altas capacidades. Este síndrome se caracteriza por la creencia de que uno no merece su éxito o su etiqueta de «inteligente» y que, en cualquier momento, alguien descubrirá que es un fraude.

  • Autocrítica Excesiva: Las personas con altas capacidades suelen ser extremadamente autocríticas. Esta autocrítica puede hacer que minimicen sus logros o que siempre piensen que podrían haber hecho algo mejor, reforzando la idea de que no son «tan inteligentes» como otros creen.
  • Comparaciones Perjudiciales: Las personas superdotadas a menudo se comparan con otros que consideran más inteligentes o más exitosos, lo que alimenta la sensación de no estar a la altura del diagnóstico. Sin embargo, estas comparaciones suelen ser injustas, ya que solo ven una parte de la realidad de los demás.

Por Qué Cuesta Creerse Superdotado

  1. Experiencia de Vida Contradictoria:
    • A lo largo de la vida, es posible que hayas experimentado dificultades académicas, sociales o personales que no «encajan» con la idea de ser superdotado. Esto puede hacer que te preguntes si el diagnóstico es correcto. Sin embargo, las dificultades no son incompatibles con las altas capacidades; muchos superdotados enfrentan problemas como el TDAH, ansiedad o dificultades sociales, que pueden camuflar su potencial.
  2. Desajuste entre el Autoconcepto y la Realidad:
    • La forma en que te percibes puede no coincidir con la forma en que otros te ven. Si siempre te has visto como alguien «normal» o incluso con dificultades, puede ser difícil aceptar una etiqueta que sugiere lo contrario. Aceptar la superdotación implica ajustar tu autoconcepto a una nueva realidad, algo que puede llevar tiempo.
  3. Sobrecarga de Expectativas:
    • La idea de ser superdotado puede generar la sensación de que tienes que rendir al más alto nivel en todo momento. Esto genera una presión innecesaria, lo que puede aumentar la ansiedad y el miedo al fracaso, y a su vez reforzar la idea de que «no lo eres» si no logras cumplir con esas expectativas.

Cómo Empezar a Creértelo

  1. Acepta la Complejidad:
    • Ser superdotado no significa ser perfecto o tener éxito en todas las áreas. Aceptar que tus capacidades son diversas, y que algunas de ellas pueden estar más desarrolladas que otras, te ayudará a reconciliarte con el diagnóstico. Reconoce que las altas capacidades son solo un aspecto más de tu identidad.
  2. Revisa Tus Logros con Perspectiva:
    • Tómate el tiempo para reflexionar sobre tus logros, no desde la perfección, sino desde el esfuerzo y la capacidad que has mostrado a lo largo del tiempo. A menudo, las personas superdotadas minimizan sus éxitos, pero reconocerlos es clave para empezar a creérselo.
  3. Deja de Compararte:
    • Las comparaciones con otros son una trampa, especialmente si no tienes una visión completa de sus vidas o capacidades. En lugar de compararte, concéntrate en tu propio desarrollo y en las áreas en las que te gustaría mejorar.
  4. Busca Apoyo:
    • Hablar con otras personas superdotadas o con un profesional que entienda las altas capacidades puede ayudarte a entender mejor tu propio potencial y a aceptar la realidad de ser superdotado.

Mi experiencia: Nadie diría que soy superdotado, ni siquiera yo mismo

Soy superdotado, o si lo prefieres, tengo Altas Capacidades con un CI de más de 130.

Si no me hubieran llamado del colegio un buen día diciéndome que querían pasarle unas pruebas a mi hijo de altas capacidades nunca me hubiera enterado que yo también las tengo.

Nadie me ha dicho nunca que soy muy inteligente, me siento muy normal, he tenido unos estudios de lo más normales… vaya, aún sigo preguntándome cómo es que puedo serlo y no me siento nada identificado. Te lo explico aquí:

Conclusión

Es normal dudar de uno mismo después de recibir un diagnóstico de altas capacidades, especialmente si no te ajustas al estereotipo del «genio» que brilla en todas las áreas. Sin embargo, ser superdotado no significa ser perfecto, ni estar libre de dificultades. Implica tener un potencial elevado en ciertas áreas, que puede no ser siempre evidente. Aceptar esta realidad, sin caer en la autocrítica excesiva o las comparaciones, es el primer paso para empezar a creértelo y vivir plenamente tus capacidades.

Estoy encantado de recibir temas (melones) o comentarios para publicarlos. Cuéntame tu experiencia o abre temas interesantes.


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