El proceso de identificar a personas con Altas Capacidades (AACC) o superdotación implica una serie de desafíos y riesgos que van más allá del diagnóstico en sí.
Dos fenómenos psicológicos, el Efecto Forer y el Efecto Pigmalión, juegan un papel crucial en cómo se perciben y gestionan las Altas Capacidades, lo que puede tener consecuencias importantes para el desarrollo personal, académico y social de las personas con este perfil. Ambos efectos influyen en la identificación de Altas Capacidades y pueden llevar a malentendidos, sobregeneralizaciones y problemas que impactan tanto a las personas diagnosticadas como al colectivo en general.
1. El Efecto Forer: El riesgo de la sobregeneralización en las Altas Capacidades
El Efecto Forer, también conocido como el Efecto Barnum, se refiere a la tendencia de las personas a aceptar descripciones vagas y generales como si fueran específicas para ellas mismas.
Esto ocurre cuando una evaluación o diagnóstico se presenta de manera que parece personalizada, pero en realidad es lo suficientemente general como para aplicarse a casi cualquier persona. Este fenómeno plantea varios riesgos en la identificación de Altas Capacidades.
A. Sobregeneralización del perfil de AACC
Uno de los principales peligros del Efecto Forer en el contexto de las Altas Capacidades es la sobregeneralización de las características de las personas con este perfil. En ocasiones, los diagnósticos de Altas Capacidades se basan en descripciones vagas que no reflejan con precisión la diversidad y la individualidad de cada persona.
- Riesgo: Se corre el peligro de que las personas con Altas Capacidades sean vistas como un grupo homogéneo, cuando en realidad cada individuo puede tener un perfil cognitivo, emocional y social único. Si se tiende a creer que todas las personas con AACC son iguales o presentan las mismas características, se invisibilizan las diferencias y matices que hacen que cada caso sea único.
- Ejemplo: Un niño con AACC puede destacar en habilidades verbales, mientras que otro puede ser brillante en el razonamiento lógico-matemático. Sin embargo, si ambos son descritos con términos genéricos como “capaces de aprender rápido” o “piensan de manera diferente a sus compañeros”, se pierde de vista el espectro de habilidades en el que pueden variar.
B. Diagnósticos imprecisos
El Efecto Forer también puede llevar a diagnósticos imprecisos o erróneos. Los tests o evaluaciones que se basan en descripciones generales pueden dar lugar a que personas sin Altas Capacidades se identifiquen como tales, o viceversa, lo que puede generar confusión tanto para el individuo como para su entorno.
- Riesgo: Esto puede llevar a situaciones en las que personas que no tienen Altas Capacidades reciban un diagnóstico, lo que influirá en las expectativas que los demás (padres, maestros, etc.) tengan de ellos. A su vez, esto puede generar frustración, tanto para el niño que no cumple con las expectativas, como para quienes intentan apoyarlo de manera incorrecta.
Ejemplos prácticos sobre efecto forer y AACC:
Puedes creer que tienes que identificarte con todas las características habituales de las AACC, cuando en realidad es un perfil bastante hetereogéneo.
Por otro lado, muchas características de las AACC las comparten personas que no tienen Altas Capacidades. Cito algunos ejemplos: sentido de la justicia afilado, síndrome del impostor, perfeccionismo, sensibilidad…
En mi caso concreto, que se identifiquen ciertos patrones o se etiquete, o se atribuyan cualidades a las AACC me vino muy bien.
Evidentemente, muchas de ellas no son exclusivas de ACC, pero cuando no sabía nada sobre este mundo y a través de mi hijo llegué a buscar en internet, me di cuenta de lo acertadas que son la mayoría en mi caso particular. Coincido con la mayoría. Tanto es así, que me echaba a llorar por sentirme absolutamente identificado. Parecía que estaban hablando de mi. Esto fue, muchísimo más esclarecedor para mi, y me empujó a hacerme un test de inteligencia, del que no sospechaba que daría superdotación.
Ni cerca.
2. El Efecto Pigmalión: El peligro de las expectativas elevadas o bajas
El Efecto Pigmalión describe cómo las expectativas que se tienen sobre una persona pueden influir en su rendimiento. Cuando los demás esperan que una persona sobresalga, es más probable que su desempeño mejore, mientras que si las expectativas son bajas, el rendimiento tiende a disminuir. En el caso de las Altas Capacidades, el Efecto Pigmalión plantea riesgos en la forma en que se maneja el diagnóstico y las expectativas que se generan.
A. Expectativas poco realistas
Cuando a una persona se le diagnostica Altas Capacidades, el Efecto Pigmalión puede llevar a expectativas extremadamente altas. Los maestros, padres o compañeros pueden esperar que esa persona siempre destaque en todas las áreas, sea un ejemplo de éxito y no experimente dificultades. Esta presión puede ser aplastante para alguien que, aunque tenga AACC, aún tiene limitaciones y necesidades individuales.
- Riesgo: Exigir un rendimiento constante por encima de la media puede generar ansiedad y estrés en las personas con AACC. Si no cumplen con estas expectativas, pueden sentir que han fracasado o que no son «lo suficientemente buenos» como para justificar su diagnóstico.
- Ejemplo: Un niño diagnosticado con Altas Capacidades puede ser excelente en ciencias, pero tener dificultades con la escritura o la creatividad. Si los maestros o los padres asumen que debe sobresalir en todo, este niño podría enfrentarse a una presión excesiva que afecte su autoestima.
B. La victimización del colectivo de personas con AACC
El Efecto Pigmalión también puede conducir a la victimización del colectivo de personas con Altas Capacidades. A medida que se percibe que estas personas tienen habilidades superiores, también se les puede ver como “diferentes” o “problemáticas”, generando una sensación de aislamiento o victimización.
- Riesgo: Se puede caer en la trampa de pensar que todos los individuos con Altas Capacidades son víctimas de un sistema que no los entiende, lo que, si bien es cierto en algunos casos, no debe generalizarse. Esto puede llevar a una actitud pasiva o a reforzar la idea de que todos los problemas de estas personas derivan exclusivamente de su diagnóstico, ignorando otros factores de su entorno.
- Ejemplo: Algunos padres o maestros pueden caer en la tendencia de justificar cualquier dificultad de un niño con AACC como resultado de su “superdotación”, sin considerar que puede haber otras razones para su comportamiento, como problemas emocionales o dificultades de aprendizaje específicas.
Ejemplos sobre el efecto pigmalión y las Altas Capacidades
Imaginemos que unos padres tienen un hijo problemático. Resulta que les dan el diagnóstico de AACC y ven explicados muchos comportamientos.
¿Cuál será el riesgo? Que se crean que absolutamente todo lo que hace mal lo explican las AACC. El riesgo es creer, que no hay nada que hacer. Como si fuera algo inamovible. Se han generado unas expectativas de la situación incorrectas. Lo mismo podría pasar a los profesores: «es que es disruptivo».
Podríamos estar haciendo un flaco favor. Tendremos que encontrar el equilibrio entre que haya una explicación y haya unos mínimos.
También podría ser, que el hijo al saberlo, justifique su mal comportamiento con los padres e incluso profesores. Es posible que caiga en hacer las cosas mal, porque parece que le está más permitido que a otros. Incluso él ser plenamente consciente de ello y aprovecharlo.
Por eso, no nos extrañemos si algunos padres piensan cosas como:
«No sé si a mi hijo le ha venido bien el diagnóstico, muchas veces creo que justifica sus comportamientos cuando son injustificables»
La decisión de decirlo o no a los hijos y de qué manera se trata lo explico aquí:
3. Los peligros de la homogeneización y la victimización
El Efecto Forer y el Efecto Pigmalión pueden llevar a la creación de un estereotipo homogéneo de las personas con Altas Capacidades, que presenta varios peligros:
- Perder la diversidad dentro del colectivo: No todos los individuos con Altas Capacidades son iguales. Algunos pueden ser brillantes en áreas académicas, mientras que otros destacan en creatividad, resolución de problemas o habilidades emocionales. Sobregeneralizar lleva a perder la riqueza y diversidad de este colectivo.
- Crear una narrativa de victimización: Si se considera que todos los individuos con AACC son víctimas de un sistema educativo o social que no los entiende, se puede promover una actitud de pasividad y falta de acción para resolver los problemas individuales de manera efectiva. La victimización puede bloquear el empoderamiento personal y la capacidad de superar desafíos.
Conclusión: Cómo evitar los riesgos del Efecto Forer y el Efecto Pigmalión en la identificación de AACC
Para evitar los riesgos asociados al Efecto Forer y al Efecto Pigmalión en la identificación y el manejo de las Altas Capacidades, es fundamental adoptar un enfoque individualizado y matizado:
- Evaluación precisa y personalizada: El diagnóstico debe basarse en herramientas y criterios rigurosos que identifiquen las particularidades de cada persona. Es crucial evitar descripciones vagas que puedan aplicarse a cualquiera.
- Expectativas equilibradas: Las expectativas deben ser realistas y ajustadas a las capacidades y necesidades de cada persona. No todas las personas con AACC sobresaldrán en todas las áreas, y es importante entender y aceptar las limitaciones naturales.
- Evitar la victimización: Aunque las personas con Altas Capacidades pueden enfrentarse a desafíos específicos, no debe fomentarse una narrativa de victimización colectiva. Es importante fomentar la autogestión, la resiliencia y la capacidad de enfrentar y superar dificultades, reconociendo tanto los talentos como los desafíos.
En definitiva, una correcta identificación y manejo de las Altas Capacidades debe evitar caer en la sobregeneralización y la victimización, y centrarse en un enfoque equilibrado, realista y personalizado que valore la diversidad del colectivo sin generar expectativas desproporcionadas o erróneas.

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