¿Decirle a tu hijo que tiene Altas Capacidades? Decisiones, Consejos y Perspectivas de los Expertos

¿le digo a mis hijos que tiene altas capacidades?

El momento de contarle a un hijo que ha sido diagnosticado con Altas Capacidades (AACC) es un dilema para muchos padres. ¿Es beneficioso que el niño lo sepa desde una edad temprana? ¿Podría sentirse presionado o diferente? ¿Es mejor esperar hasta que sea mayor y más maduro? Estas son algunas de las preguntas que suelen surgir cuando un niño recibe este diagnóstico, y no hay una respuesta universal que funcione para todos.

Los expertos en educación y psicología coinciden en que la decisión de informar a un niño sobre sus Altas Capacidades debe ser manejada con cuidado, ya que el modo en que se aborde puede tener un impacto significativo en su desarrollo emocional, social y académico.

1. ¿Por qué es importante considerar contarle a tu hijo sobre sus Altas Capacidades?

Saber que se tiene Altas Capacidades puede proporcionar al niño un marco de referencia para entender mejor por qué se siente o piensa de manera diferente a sus compañeros. Puede ser una herramienta de autocomprensión, ayudándole a manejar sus emociones, expectativas y desafíos específicos. No obstante, la manera en que esta información es presentada y cuándo se comparte son factores clave.

Beneficios de decirle a tu hijo que tiene AACC:

  • Autoconocimiento y autoestima: El diagnóstico puede ayudar al niño a entender por qué ha tenido experiencias diferentes, ya sea en la escuela, en casa o socialmente. A menudo, los niños con AACC se sienten “diferentes” y pueden percibir esto como algo negativo si no tienen una explicación clara. Saber que tienen Altas Capacidades puede ser una fuente de validación, lo que refuerza su autoestima y les permite comprenderse mejor.
  • Gestión de las expectativas: Los niños con AACC pueden sentir presión para rendir siempre al máximo. Conocer su diagnóstico les permite gestionar mejor estas expectativas (tanto las internas como las de los demás), entendiendo que, aunque tengan habilidades cognitivas avanzadas, también pueden tener limitaciones y no tienen que ser perfectos en todo.
  • Manejo emocional: Las personas con AACC suelen experimentar intensidades emocionales superiores, lo que puede generar frustración o ansiedad. Al entender su diagnóstico, un niño puede empezar a aprender estrategias para gestionar sus emociones y comprender por qué a veces siente las cosas con mayor intensidad que los demás.

2. ¿Qué dicen los expertos?

Los expertos en psicología infantil y educación coinciden en que es fundamental adaptar la información a la edad y madurez del niño. El hecho de que el niño conozca o no su diagnóstico depende de diversos factores, y los padres deben considerar cuidadosamente el contexto, la madurez emocional del niño y el tipo de entorno en el que se desenvuelve.

A. Compartir el diagnóstico de manera temprana (entre los 5 y los 8 años)

Algunos expertos consideran que es beneficioso hablar sobre las Altas Capacidades desde una edad temprana, siempre que se haga de forma adaptada al nivel de comprensión del niño. Esto puede ayudar a que el niño desarrolle una autoimagen más clara y comprenda que sus diferencias no son algo negativo, sino una característica propia.

  • Beneficios: Los niños pequeños tienden a absorber la información de manera directa y no suelen interpretarla con connotaciones sociales o comparaciones. Esto puede evitar que desarrollen sentimientos de arrogancia o inseguridad. Además, los niños que saben desde temprano que tienen AACC pueden comenzar a construir estrategias para gestionar sus desafíos específicos.
  • Enfoque sugerido: Los expertos sugieren hablar de las AACC como una forma de diversidad cognitiva, similar a cómo se hablaría de cualquier otra diferencia entre las personas. En lugar de enfocarse en que el niño es «más inteligente», se puede explicar que tiene una forma especial de aprender y pensar que puede ser diferente a la de otros.

B. Retrasar el diagnóstico hasta una mayor madurez (9 años en adelante)

Algunos expertos sugieren esperar hasta que el niño tenga más madurez emocional y cognitiva antes de compartirle el diagnóstico completo. Esto les permite tener una mejor comprensión de lo que implica tener Altas Capacidades y cómo eso puede influir en sus relaciones con los demás.

  • Beneficios: Un niño mayor puede estar mejor preparado para entender no solo el diagnóstico, sino también las implicaciones sociales que conlleva. Puede manejar mejor las expectativas y no verse tan afectado por posibles comentarios o comparaciones con sus compañeros. Además, es menos probable que sientan la tentación de “usar” su diagnóstico como excusa o superioridad frente a los demás.
  • Riesgos: Retrasar la información puede ser problemático si el niño ya ha comenzado a experimentar frustración, ansiedad o una desconexión con sus compañeros y no tiene una explicación clara de por qué se siente diferente. En estos casos, posponer el diagnóstico podría aumentar la confusión y el malestar.

3. Riesgos de contarle demasiado pronto o demasiado tarde

Aunque puede haber beneficios en contarle a un niño sobre sus Altas Capacidades, también existen riesgos si no se gestiona correctamente la información.

A. Decirle demasiado pronto: El riesgo de crear una identidad en torno a las AACC

Si se le dice a un niño demasiado pronto que tiene AACC sin un contexto adecuado, podría interpretarlo de manera errónea y crear una identidad en torno a su «superdotación». Esto podría generar problemas como:

  • Sentimiento de superioridad: El niño puede comenzar a compararse con sus compañeros de manera desproporcionada, sintiéndose superior y generando una actitud arrogante o elitista.
  • Presión excesiva: Algunos niños pueden sentir una gran presión para cumplir con las expectativas que su diagnóstico genera, tanto por parte de sus padres como de sus maestros. Si el niño no se siente capaz de estar a la altura de esas expectativas, podría desarrollar ansiedad o una baja autoestima.

B. Decirle demasiado tarde: El riesgo de no dar herramientas suficientes

Retrasar la información hasta que el niño es mayor también puede tener consecuencias. Al no tener una explicación para sus diferencias, el niño puede sentirse aislado o incomprendido, lo que puede llevar a problemas emocionales o conductuales.

  • Confusión: Los niños que son conscientes de sus diferencias pero no tienen un marco para entenderlas pueden experimentar una desconexión con su entorno. Saber que tienen Altas Capacidades puede proporcionarles un sentido de pertenencia y validación.
  • Falta de estrategias de gestión: Si un niño no sabe por qué siente o piensa de cierta manera, es posible que no desarrolle las estrategias adecuadas para manejar sus emociones o sus desafíos intelectuales. Retrasar el diagnóstico puede impedir que el niño reciba el apoyo que necesita en etapas críticas de su desarrollo.

4. Enfoques recomendados según la edad y la madurez

A. Para niños pequeños (5-8 años)

Los expertos sugieren introducir el tema de manera sencilla, hablando de las Altas Capacidades como una característica más de su personalidad. Enfócate en explicar que todos aprenden de maneras diferentes y que sus habilidades especiales pueden requerir diferentes tipos de apoyo.

B. Para niños mayores (9-12 años)

A esta edad, los niños pueden comprender mejor el concepto de Altas Capacidades y cómo esto influye en su forma de aprender y relacionarse con los demás. Es importante abordar tanto las ventajas como los desafíos que pueden enfrentar, haciendo hincapié en que no deben sentirse obligados a cumplir con expectativas irreales.

C. Para adolescentes (13+ años)

En la adolescencia, es crucial que el niño entienda su diagnóstico en un contexto más amplio. Aquí puedes hablar de las implicaciones emocionales, académicas y sociales, y de cómo gestionar las expectativas propias y ajenas de manera saludable.

¿Le he dicho yo a mi hijo que tiene 7 años que tiene Altas Capacidades?

No se lo hemos dicho.

Le hicieron el informe hace hoy 8 meses. Yo he tenido que asimilar muchísima información primero. Luego detectar que yo mismo soy superdotado tras hacerme un test. Mirar hacia atrás y ver todo mi pasado desde esta nueva perspectiva y entender ciertas situaciones.

Estoy dando sentido a un montón de experiencias y vivencias y he pasado por una montaña rusa de emociones.

En este estado emocional, no sé si veo aún las cosas con la lejanía suficiente como para ver el bosque y no solo el árbol.

Yo mismo a la hora de decirlo me he encontrado alguna reacción curiosa y posteriormente he pensado que igual me debería haber callado aquí o allá.

Mi hijo es la persona a la que más quiero proteger.

Su desarrollo es bueno. No siento que haya una disincronía entre él y los compañeros de su edad que le esté suponiendo conflictos internos evidentes, o que haya expresado él algo preocupante.

Soy consciente de la dificultad de darme cuenta de todo su mundo interior. Pero a la vez, decírselo a él, o pasarme de largo a la hora de comunicarlo en el colegio, puede ser contraproducente.

Además, ahora que lo sé, y yo mismo soy superdotado, puedo estar más atento y estar en alerta sobre este tema.

Mi experiencia vital siendo niño fue bastante buena. Es cierto, que me aburría en el colegio (especialmente de la ESO en adelante), pero en primaria creo que fue bien. Nunca me sentí muy listo (al revés), ni mis notas eran excelentes en la ESO. En primaria ni lo sé. He tenido muchísimos amigos y soy una persona feliz.

Tengo claro que voy a intentar potenciarle. Quizá conmigo no hicieron eso al no saberlo. Pero es que yo parecía super normal. En el colegio aún estamos pendientes de conversaciones con tutores porque acabo de cambiarle de cole), lo saben y tendremos, previsiblemente, algún tipo de adaptación, pero aún no lo sé. Ni queremos sacar ahora el tema mi mujer y yo si no nos lo sacan.

Tengo muy claro que no quiero generarle yo el problema. No siento que él sienta que desentona. Nunca sabes si el colegio o los profesores lo van a tratar como es debido. Desgraciadamente aquí hay experiencias de todo tipo.

Conozco gente que al decirlo bien y lo contrario.

Seguiremos nuestro instinto. Un instinto informado y veremos como se desarrollan los acontecimientos.

Conclusión: ¿Decirle o no decirle?

Decirle a un niño que tiene Altas Capacidades puede ser una herramienta poderosa para su autoconocimiento y desarrollo. Sin embargo, la forma y el momento en que se comparte esta información son clave para garantizar que el niño lo asuma de manera positiva. Adaptar el enfoque a la edad, madurez y contexto emocional del niño es esencial, así como asegurarse de que reciba el apoyo necesario para gestionar las expectativas y los desafíos que el diagnóstico puede traer.

En última instancia, los padres deben evaluar cuidadosamente cuándo y cómo contarle a su hijo sobre sus Altas Capacidades, teniendo en cuenta que el objetivo principal es ayudarlo a comprenderse mejor y desarrollar todo su potencial sin caer en la presión o la confusión.

Si hay dudas sobre si contarlo, mejor esperar a verlo con más claridad.

Estoy encantado de recibir temas (melones) o comentarios para publicarlos. Cuéntame tu experiencia o abre temas interesantes.


Comentarios

2 respuestas a «¿Decirle a tu hijo que tiene Altas Capacidades? Decisiones, Consejos y Perspectivas de los Expertos»

  1. ¡Ostras! Yo hice un test hace pocos años, ya siendo madre, y ese positivo hizo un clic en mí porque entendí muchas cosas y sentimientos de mi pasado. Yo también tuve una buena infancia y escolaridad; creo que el entorno es importantísimo, porque aunque siendo pequeña ya pensaba que habían dos cursos que me habían sobrado por completo (3º y 5º), estuve bien.
    Ahora estoy evaluando a mi hija pequeña porque veo que destaca mucho más que yo y aunque está bien en el cole por ahora, quiero tener las herramientas disponibles por si las necesita.
    Eso sí, ni yo hablo de mi positivo con nadie, ni tenemos pensado decir el de la niña si se confirma. Una mierda, lo sé, pero bueno…

    1. Bueno, quizá ahora que vas sabiendo más, decides que quizá quieras compartir esa parte de ti abriéndote poco a poco. Tampoco es necesario decirle literalmente a la niña que «tiene altas capacidades»… a veces introducir el concepto de que a ella se le da mejor, que quizá es más sensible… basta durante un tiempo. A medida que los niños se hacen mayores requieren más respuestas, como con cualquier tema. Antes no se detectaba a nadie y los que sabían que eran listos simplemente lo sabían y sus padres explicarían cosas parecidas. Es cierto que este tema ha evolucionado y hay mucho más detrás de tener AACC que solo la inteligencia. Poco a poco ver que necesitan y con ello tomar decisiones… básicamente lo que viene siendo hacer de padre o madre. Saber lo que necesita un niño en cada momento y adaptarse.

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