Altas Capacidades y el sueño ¿Duermen menos los superdotados?

El sueño es una parte fundamental del desarrollo humano y del bienestar general. Sin embargo, en el caso de las personas con altas capacidades, la relación con el sueño puede presentar características particulares que han llamado la atención tanto de investigadores como de padres y educadores.

¿Es cierto que duermen menos? ¿Por qué parecen necesitar menos descanso o tener patrones de sueño diferentes? En este artículo destacamos diez puntos clave que exploran estas cuestiones.

1. Menos horas de sueño en niños y adultos

Uno de los aspectos más llamativos en personas con altas capacidades es la tendencia a dormir menos horas que el promedio.

Niños superdotados o con AACC:

Es común que dejen de tomar siestas a edades muy tempranas, incluso antes de los dos años, sin mostrar signos de fatiga durante el día. Esto es el caso de mis hijos quienes con dos años iban quitando la siesta ya.

Si dormían durante el día, la hora de acostar mínima se convertía en las 22:00. Y se encontraban bien. De hecho, teníamos que hablar con el colegio para que no permitieran esas siestas que se echan cuando son pequeños en el aula porque si no luego no había quien les durmiera. Les decíamos que les dejaran pintar en algún sitio.

Mis hijos pueden estar todo el día activos y dormirse a las 9 con dos años y no tener problemas de ira o sueño por no haber dormido. O quizá pueden verse algo afectados al final del día, pero no algo llamativo. Yo solía decir antes de saber nada de AACC que les «podía la vida». No se lo querían perder. Es como si les dieran más cuerda.

Algo que siempre me ha llamado la atención: lo mucho que duermen otros. Les veía dormir durante el día, luego por la noche también.

Por otro lado, mis hijos de pequeños han dormido por la noche nefastamente. Estoy hablando de que hasta los 2 años te tenías que levantar igual unas 5 veces. Con periodos de hasta 10 veces en una noche. Una locura. Pone a prueba a cualquiera semejante falta de sueño.

A menudo la gente me decía: «Duermen mal porque no les ponéis a dormir durante el día. Están demasiado cansados. Cuanto más duermen durante el día mejor duermen luego. Debéis ponerles a dormir y así luego descansan mejor». Así que lo intentamos. Sin éxito por supuesto. Eso, no tenía ningún sentido para mí, y no era mi experiencia personal tampoco. Si me hecho una siesta, luego me cuesta dormir mucho más. Pues lo mismo mis hijos. Dormir durante el día podía mejorar el humor un poco quizá, ¿pero dormir mejor? No había quien los apagara por la noche.


Esta falta de sueño acompañada de una intensidad mayor durante el día (por la hiperexcitabilidad habitual) puede frustrar muchísimo a los padres y ponerles a prueba.

Yo no he sabido lo que era tener paciencia hasta que me convertí en padre.

Los adultos

Por su parte, reportan que necesitan menos horas de descanso para sentirse funcionales, aunque esto no implica que dormir poco sea saludable a largo plazo. Es habitual escuchar que con 7 horas o menos es suficiente.

Mi experiencia personal:

Yo me levanto con mis hijos a menudo pronto. Como a las 6:30, 7:00 máximo 7:30 ya hay alguno levantado incluidos fines de semana. Y ha habido épocas de 5:30 a 6am. Aquí ya no me hacía tanta gracia levantarme por ellos.

Vivo esto con bastante filosofía porque no me cuesta tanto. Yo de pequeño era igual. Casi siempre era el primero en levantarme y mi queridísima madre se veía obligada a tener que jugar a cartas o algún juego similar a primer ahora de la mañana. Sin embargo, mis hermanos no eran así.

El problema de levantarse tan pronto es que vas desacompasado casi siempre con los demás. Me veo saliendo pronto de casa para que las fieras desfoguen.

No sabéis la de legos, puzzles y similar que he podido construir antes de las 8 am.

Mucho mejor levantarse pronto, que romper el sueño cada hora por la noche.

Nos teníamos que dividir mi mujer y yo: tú te levantas más por la noche, y yo amanso a las fieras por la mañana hasta que te levantes tú.

La falta de sueño ha sido tan brutal por épocas que hemos roto a llorar por la noche preguntándonos qué estábamos haciendo mal. Desesperados absolutamente.

Además, yo tengo hipersensibilidad en el oído y un niño llorando constantemente que no se calma es algo muy difícil de tolerar.

Te ves a ti mismo preguntándole a un bebé de 1 año: «¿Qué es lo que estoy haciendo mal?» y sentirte absolutamente sobrepasado.

Hemos leído libros de sueño y hemos hecho hasta el pino puente para a ver si algo funcionaba.

Si hubiéramos sabido que podía tener que ver con las AACC, por lo menos abríamos entendido que no era que estuviéramos haciendo nada mal. O por lo menos habría una explicación para hacerlo mejor y comprender ¡Y resignarse y aceptarlo!

Nos pasamos el día fuera de casa. Necesitan cansarse.

2. Nivel de alerta elevado

Las personas superdotadas suelen tener una actividad mental constante y rápida, lo que puede dificultar la transición al sueño. Este nivel de alerta, aunque positivo en términos de creatividad y pensamiento ágil, puede derivar en problemas de insomnio o sueño superficial.

Mi experiencia personal es que por las noches mi cabeza da vueltas hasta que consigo dormirme. Generalmente es cuando tengo las mejores ideas:

3. Sueños lúcidos

Un fenómeno interesante es la mayor frecuencia de sueños lúcidos. En estos casos, la persona es consciente de que está soñando e incluso puede influir en el desarrollo del sueño, lo que refleja una intensa actividad cerebral y un alto nivel de introspección.

4. Sueños vívidos y recurrentes

Muchas personas con altas capacidades describen sueños especialmente vívidos, complejos y recurrentes. Esto sugiere una mayor actividad en las fases REM, durante las cuales el cerebro procesa información y emociones de forma intensa.

Mi madre siempre me ha dicho que tenía grandes pesadillas que aún recuerdo: unos leopardos que me perseguían, una bruja que me tiraba por un barranco y un precipicio donde se me agarraban todos al brazo y tenía que salvarles.

5. Dificultad para «desconectar»

La hiperactividad mental puede dificultar que las personas con altas capacidades «desconecten» al final del día. Esto es especialmente común en niños, quienes pueden mostrar resistencia a dormir incluso cuando están visiblemente cansados.

6. Mayor eficiencia en el sueño profundo

Algunos estudios sugieren que las personas superdotadas pueden optimizar las fases de sueño profundo, logrando un descanso más reparador en menos tiempo. Sin embargo, esto no elimina la necesidad de cumplir con un número adecuado de horas de sueño.

7. Impacto de la falta crónica de sueño

Aunque puedan resistir mejor la falta de sueño, las personas con altas capacidades también sufren los efectos negativos de no descansar lo suficiente. Esto incluye disminución en el rendimiento cognitivo, alteraciones en el estado de ánimo y problemas de salud a largo plazo.

8. Importancia de los hábitos de sueño saludables

Crear rutinas claras, evitar la estimulación excesiva antes de acostarse y garantizar un entorno adecuado para dormir son claves para un descanso saludable en personas con altas capacidades, especialmente en niños.

9. Variabilidad individual

No todas las personas con altas capacidades comparten estas características. Algunas pueden necesitar más horas de sueño, mientras que otras gestionan mejor la falta de descanso. Es fundamental observar y adaptarse a las necesidades individuales.

10. Beneficios del sueño para la creatividad y el aprendizaje

El sueño no solo permite el descanso físico, sino que también es crucial para la consolidación de recuerdos y la creatividad. Para las personas con altas capacidades, dormir bien puede potenciar aún más sus habilidades cognitivas y emocionales.

Conclusión

La relación entre las altas capacidades y el sueño es compleja y fascinante. Desde una menor necesidad de horas de descanso hasta la experiencia de sueños lúcidos, estas características reflejan la intensa actividad cerebral de estas personas. Sin embargo, es crucial recordar que cada individuo es único. Fomentar buenos hábitos de sueño y adaptarse a las necesidades particulares es esencial para garantizar su bienestar físico y mental.

Estoy encantado de recibir temas (melones) o comentarios para publicarlos. Cuéntame tu experiencia o abre temas interesantes.


Comentarios

Una respuesta a «Altas Capacidades y el sueño ¿Duermen menos los superdotados?»

  1. Silvia napal Martínez

    Es muy relativo , depende de persona como opinión, ser responsable y positivo apartir de ahí dormir es bueno cuando tb es uno mismo , descansar y cuando lo necesite…..

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