Las Altas Capacidades (AACC) suelen estar rodeadas de ideas erróneas y mitos que dificultan la comprensión de lo que realmente implica tenerlas. A menudo, las personas con AACC son vistas a través de estereotipos que no reflejan sus verdaderas experiencias. En este artículo, exploramos los mitos más comunes sobre las AACC y las realidades que enfrentan las personas con estas características.
Después de leer los mitos, lee mi historia si no lo has hecho. Verás la normalidad personificada.
Mito 0: «Es evidente cuando una persona tiene Altas Capacidades. Se ve a la legua»
Realidad
Aunque algunos niños en su desarrollo pueden hacer alguna cosa excepcional y llamar la atención de otros padres y profesores no tiene por qué ser así.
Pueden no destacar de forma evidente en nada, o ver una habilidad como algo anecdótico: es bueno sumando, se le da bien leer, es muy bueno con los deportes…
Mi caso:
Para nada. Nadie hubiera dicho que yo tengo superdotación. Nadie. Entre otras razones porque tenemos tantos mitos entorno a la idea de lo que es un superdotado que si no eres un experto resulta difícil detectar a muchos.
Mito 1: «Las personas con Altas Capacidades siempre obtienen buenas calificaciones»
Realidad:
No todas las personas con AACC son estudiantes brillantes o sobresalen en el ámbito académico. Si bien muchas personas con AACC tienen un gran potencial, no siempre encajan en el sistema educativo tradicional. Pueden aburrirse o sentirse desmotivados si no se les presenta un desafío adecuado, lo que puede llevar a que obtengan bajas calificaciones o incluso a que no muestren interés en las asignaturas escolares.
Algunas personas con AACC también pueden tener dificultades de aprendizaje coexistentes, como dislexia o TDAH, lo que complica su rendimiento académico. En estos casos, la discrepancia entre sus capacidades y su rendimiento escolar puede generar frustración tanto en el niño como en sus maestros y padres.
Mi caso
He intentado pedir los evaluaciones de todo primaria sin mucho éxito. No creo que sacara malas notas. PERO, os puedo asegurar que a partir de la ESO me costaba y mucho. Suspendí 6 asignaturas en la primera evaluación. Un desastre. Odiaba estudiar de codos. La falta de herramientas de estudio (probablemente derivada de un aprendizaje fácil durante primaria) me hizo no sufrir mucho con las notas. Grandes altibajos. Algunas cosas mejor y otras peor.
Mito 2: «Las Altas Capacidades solo se refieren a la inteligencia académica»
Realidad:
Las Altas Capacidades no se limitan a las habilidades académicas o a obtener un alto puntaje en un test de Coeficiente Intelectual (CI). La inteligencia académica es solo una faceta de las AACC. Existen múltiples áreas donde las personas con AACC pueden sobresalir, como en la creatividad, el pensamiento crítico, la capacidad artística, el razonamiento lógico, y hasta en las habilidades sociales.
Mi caso:
No creo que intelectualmente sea muy especial. Está claro que tengo capacidad, pero no soy un experto en nada. Suelo decir que sé un 5 de todo. Hay gente que sabe sobre sus temas muuuuuucho más que yo. Yo me canso en cuanto he comprendido ya lo suficiente. A veces tiro más del hilo… pero suelo decir que un mar de 5 centímetros de profundidad.
Pero sí es cierto que en general aprendo rápido las cosas en todos los ámbitos. Nada se me da MAL. En concreto creo que tengo una tendencia natural a los deportes y lo artístico, aunque mi vida ha ido hacia el mundo creativo de publicidad y marketing. He aprendido a tocar tarde 3 instrumentos y más que quiero saber. Los deportes, he jugado a muchos y en general por encima de la media.
Mito 3: «Las personas con AACC no necesitan ayuda ni apoyo»
Realidad:
Este mito es especialmente dañino. Aunque las personas con AACC tienen un alto potencial intelectual, también enfrentan desafíos que requieren apoyo. Pueden experimentar ansiedad, estrés o aislamiento social debido a que se sienten diferentes o incomprendidos.
La asincronía del desarrollo es común en las personas con AACC, lo que significa que su desarrollo intelectual puede estar muy adelantado, pero su desarrollo emocional o social puede no estar al mismo nivel. Esto puede generar frustración y dificultades para relacionarse con personas de su edad.
El apoyo adecuado, tanto a nivel académico como emocional, es fundamental para que las personas con AACC puedan desarrollar todo su potencial y manejar las dificultades que puedan surgir.
Mi caso
Pues a mi me hubiera cambiado la vida saber que tenía AACC antes. Tenía baja autoestima comparado con mis hermanos que eran buenos estudiantes. Mis notas eran mucho más mediocres. Me sentía la oveja negra. ¿Cuál era mi problema? ¿Me había tocado a mi la baja inteligencia?
Y no digo que haya que decírselo a tu hijo así como así, para nada.
Mito 4: «Todas las personas con AACC son iguales»
Realidad:
Las personas con Altas Capacidades son increíblemente diversas, y no existe un único «tipo» de persona con AACC. Cada individuo tiene un perfil cognitivo único, que puede incluir fortalezas en áreas específicas y desafíos en otras. Algunas personas pueden sobresalir en el razonamiento lógico, mientras que otras destacan por su creatividad o habilidades artísticas.
Además, no todas las personas con AACC tienen el mismo nivel de desarrollo en todas las áreas. Algunas pueden tener un perfil más homogéneo, con un alto rendimiento en diversas áreas, mientras que otras pueden tener un perfil heterogéneo, con áreas de fortaleza marcadas y otras de debilidad.
Mi caso
Ya os puedo asegurar que a mi alrededor he conocido gente brillante que tiene que ser superdotados o similar. Para nada somos iguales. Vaya, tan diferentes que nadie a mi alrededor diría que yo tengo superdotación. Já.
Mito 5: «Las personas con Altas Capacidades lo tienen todo más fácil»
Realidad:
Las personas con AACC enfrentan desafíos únicos que no siempre son fáciles de manejar. Pueden sentirse incomprendidas o socialmente aisladas, ya que sus intereses y formas de pensar pueden ser diferentes de las de sus compañeros. También pueden experimentar una intensa autoexigencia o perfeccionismo, lo que puede derivar en ansiedad o frustración cuando no logran sus objetivos o sienten que no cumplen con sus propias expectativas.
Además, el aburrimiento en entornos que no les proporcionan suficiente estimulación intelectual puede ser un problema frecuente. Si no reciben los retos adecuados, pueden desmotivarse o mostrar conductas disruptivas.
Mi caso:
Yo soy una persona feliz, con 3 hijos que ha tenido éxito. Pero sí conozco ahora muchas personas que sufrieron sentirse diferentes. Hay un desajuste. Eso sí lo he vivido. Por algo hay planes de adaptación en los colegios.
Yo me aburría en el cole. Mucho.
Mito 6: «Tener Altas Capacidades es lo mismo que ser superdotado»
Realidad:
Aunque los términos Altas Capacidades y superdotación a menudo se utilizan indistintamente, no son sinónimos. Las Altas Capacidades abarcan todo el espectro, incluyendo personas que sobresalen en áreas específicas, como la creatividad o el arte, sin necesariamente tener un CI extremadamente alto. Es decir, podemos distinguir: talentos simples (buenos en un área) o complejos (más de una). La superdotación, por otro lado, suele referirse a personas con un CI significativamente superior a la media (generalmente por encima de 130) lo que a menudo implica que todas las áreas den percentiles muy altos. Hay autores que «exigen» que todas las áreas superen como mínimo el percentil 75, otros que supere el CI 130 y otros que supere el 130 y un percentil de 75 mínimo en todas las áreas.
La realidad es muy compleja y no hay límites precisos.
Mi caso:
Yo entro dentro de la superdotación. A mi me gustaría conocer de todo. Tengo interés por todo, aunque, sinceramente, poco en buenas cosas. No consigo poner foco en una en concreto. En general mi mayor habilidad es con el pensamiento complejo intuitivo y la creatividad. Resolución de problemas complejos. ¿Qué quiere decir esto? Pues ni idea. Que conecto bien cosas. Eso y calcular mentalmente.
Mito 7: «Las personas con AACC no saben cómo comportarse socialmente y son inadaptadas»
Realidad:
Los estudios indican que la mayoría de personas con AACC tienen habilidades sociales avanzadas. Sin embargo, algunas pueden tener dificultades para integrarse con sus compañeros, ya que sus intereses y niveles de madurez pueden diferir de los de su grupo de edad.
Es habitual que las personas con AACC se camuflen inconscientemente, o enmascaren sus capacidades. Pueden ser más o menos conscientes de esto. Pueden incluso percibirlo como que todos sienten así.
Algunos pueden ser más introvertidos o incluso pueden presentar trastornos del espectro autista (TEA), lo que añade complejidad a sus interacciones sociales. Y no, no es evidente tampoco detectar un autismo cuando hay AACC. Se compensan. Te sorprenderías.
Es posible que las personas con AACC tengan que lidiar con el hecho de sentirse diferentes, lo que puede llevar a una falta de aceptación o incluso al bullying. Por eso, es importante brindarles apoyo en el desarrollo de habilidades sociales y emocionales.
Mi caso:
Tengo muchos amigos y me adapto bien a las personas. Empatizo con ellas y que queréis que os diga «soy buena gente».
Es cierto que a veces siento algunos temas aburridos o repetitivos y siempre he percibido que a la gente le falta inquietud por saber cosas nuevas. A menudo encuentro a algunas personas muy planas. Siento como que no son conscientes de que solo tenemos una vida. Pero siempre he pensado que esto era porque soy una persona inquieta. Que le gusta hacer cosas.
En concreto la puntuación sobre mi «bienestar subjetivo» que hice en el test de personalidad me dio un percentil superior al 99. Cito: «Hace una valoración muy alta de su nivel de felicidad, bienestar o satisfacción en la vida. Esto vienen expresado, por la intensidad de sus sentimientos de felicidad, bienestar, alegría, disfrute, amor o humor que experimenta habitualmente».
Es decir, me siento feliz. Más que el 99% de la gente y, sinceramente, la gente sospecho que diría que lo soy también. Amo la vida. Soy una persona que intenta ir por la vida con una sonrisa y un optimismo razonable. La vida es como uno se la toma.
¿Por qué os cuento todo esto?
Porque al contrario de lo que se lee en muchísimos sitios, se puede ser feliz. Lo que lees por ahí asusta. Se presenta como una vida de complicaciones. Como si los padres tuvieran que estar aterrados por el futuro. Hay muchos casos clínicos y poca normalidad.
Quiero romper con esa creencia. O al menos, que veáis que hay alternativa.
Mito 8: «Las personas con AACC son arrogantes o se creen superiores»
Realidad:
Este mito proviene de la idea errónea de que las personas con AACC son conscientes de su capacidad superior y, por lo tanto, tienden a menospreciar a los demás. Sin embargo, muchas personas con AACC son altamente conscientes de su entorno y a menudo sienten una gran empatía y sensibilidad hacia los demás. Lejos de ser arrogantes, muchas veces sienten inseguridad o soledad al darse cuenta de que no encajan fácilmente en su grupo de pares. A menudo las personas con AACC que han sido detectadas se sienten como un fraude: «no soy tan listo».
De hecho, es común que las personas con AACC tengan una gran capacidad para comprender las emociones y preocupaciones de los demás, y que deseen ayudar o contribuir de manera significativa.
Mi caso:
Con deciros que he tenido baja autoestima por el tema de las notas toda mi vida os digo todo. Ahora que sé que soy superdotado me siento como un marciano. Como si el resultado no pudiera ser real y os aseguro que hay gente con mi edad que es mucho más competente en sus tareas que yo. Desde luego mucho más especializados. Así que… habrá arrogantes, pero lo que yo me estoy encontrando es lo contrario. Buscan comprenderse.
De hecho es curioso cómo muchos padres quieren colgarse la etiqueta de «mi hijo tiene altas capacidades» y los que los tenemos somos muy prudentes a la hora de decirlo por miedo a la estigmatización.
Mito 9: «Si un niño no demuestra habilidades excepcionales desde pequeño, no tiene AACC»
Realidad:
Algunas personas con Altas Capacidades no muestran signos evidentes desde una edad temprana. Es posible que sus habilidades no se manifiesten hasta más adelante en su desarrollo, o que no se reconozcan debido a un entorno que no favorece su potencial. También hay casos en los que las personas con AACC pueden no destacar en las áreas tradicionales de rendimiento académico, pero sí en campos menos obvios como el arte, la música o los deportes.
Mi caso:
¿Qué es una habilidad excepcional? ¿Os lo habéis preguntado alguna vez?
Al preguntarle a mi madre sobre si no vio algo especial en mi no destacó ninguna habilidad especial porque no estaba mirándome con los ojos de «Alta Capacidad». Sólo decía que le parecía gracioso lo bueno que era sumando cuando era pequeño.
Si estáis esperando que vuestro hij@ toque el piano con 3 años, aprenda a leer solo, comience a andar a los 6 meses o multiplique con 4 años, estáis buscando uno entre miles. Eso es muy excepcional.
La mayoría de las veces es algo que has podido ver en algún otro niño. Quizá lee el primero o segundo de su clase. La profesora de matemáticas te dice que se la da bien. Quizá empiece a andar a los 9 meses… Esto es más realista.
Normalmente es un cúmulo de cosas, o bien algo medianamente excepcional como para que sea evidente a ojos de muchos.
Mito 10: «Las personas con altas capacidades tienen muy buena memoria»
Todos los superdotados tienen buena memoria y son capaces de leerse libros y recordarlo todo con facilidad. No les cuesta y son como enciclopedias.
Realidad:
Algunas personas pueden tener buena memoria, o al menos el tipo de memoria asociada tener buenas calificaciones en el colegio. Sin embargo, hay más tipos de memoria menos conocidas en las que pueden sobresalir, siendo de hecho «malos» a la hora de estudiar.
Mi caso:
Un desastre. Soy malísimo memorizando. Historia, arte… malo malo. En cambio se me da bien recordar canciones y sus letras, pero esto lo hago inconscientemente.
Conclusión: Entendiendo la Realidad de las Altas Capacidades
Las Altas Capacidades son un fenómeno complejo que no puede reducirse a estereotipos o simplificaciones. Las personas con AACC tienen un gran potencial, pero también enfrentan desafíos únicos que requieren apoyo y comprensión. Derribar los mitos que rodean a las AACC es esencial para proporcionar el entorno adecuado en el que puedan florecer tanto en lo académico como en lo emocional.
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