Hola a todos.
Creo que las entradas del blog tocan a su fin.
Hace un año que creé este espacio y, desde entonces, he compartido decenas —quizá cientos— de temas relacionados con las Altas Capacidades y su impacto en la vida cotidiana. Han sido meses de investigación en los que he volcado lo que iba aprendiendo, tratando cuestiones diversas que consideré importantes y, al mismo tiempo, mostrando parte de mi vida.
He querido acercar las AACC a quienes se adentraban en este mundo y agradecer todo el apoyo recibido: mensajes, correos, conversaciones… todo ello ha sido lo que me animó a seguir compartiendo. Espero haber sido de ayuda, aunque solo sea un poco.
Ha sido muy gratificante ayudar.
Y ahora… ¿por qué parar?
Hay dos razones principales. La primera, porque siento que los temas de los que hablo son cada vez más tangenciales, más alejados de lo esencial, y no quiero caer en el error de escribir por escribir. Este blog nunca pretendió ser un ejercicio de rellenar contenido, sino un espacio honesto.
La segunda, porque necesito poner un punto final a tanto pensamiento continuo sobre las Altas Capacidades. Es fácil obsesionarse, querer buscar explicaciones y conexiones en todo, pero llega un momento en el que hay que decir: ya está dicho, ya está comunicado, ya está entendido. No hace falta rebuscar más donde no lo hay. Este cierre es una forma de dar descanso a la mente y abrir espacio a otras cosas.
Y esto quizá te aplique a ti mismo.
Es una manera de decirme (decirte), que el mundo está ahí fuera; que hay que evitar una rumiación constante sobre este tema y seguir.
¿Significa esto un adiós definitivo? No necesariamente. Quizá publique alguna entrada puntual cuando surja un tema que realmente lo merezca, o suba algún vídeo a YouTube cuando haya ocasión. Y, por supuesto, seguiré abierto a recibir propuestas: si alguien quiere sugerir un tema concreto y considero que puede aportar valor, lo haré.
Estoy implicando con darlo a conocer y quizá busque otras vías.
El blog queda aquí, como un lugar al que volver cuando lo necesitéis. Yo sigo estando al otro lado para quien quiera escribirme.
Gracias de corazón por acompañarme en este camino.
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