1. Introducción
Uno de los desafíos más comunes para los niños con altas capacidades (AACC) se suele decir que es la dificultad para hacer amigos o mantener relaciones sociales estables.
Sin embargo, no todos los niños con AACC enfrentan este problema. Esto es lo que se podría considerar un «mito» implantado en la idea que tenemos de los superdotados. Yo mismo tenía esta idea. Pero en mi caso no se cumple para nada. Soy un tío muy social.
Probablemente la idea que tienes es (perdonadme el símil) la de ese superdotado al más puro estilo de «Big Bang Theory» tipo nerd. Hay superdotados así. Unos fenómenos. Pero los que conozco yo ninguno es así. Como muchos hemos tenido esa idea de superdotado extravagante que es un genio en todo, el estereotipo está viciado.
Es cierto que el desarrollo emocional y social puede diferir de los compañeros, lo que a veces nos lleva a sentirnos aislados o incomprendidos. Esto es algo que sí podemos reconocer y que yo comparto. Pero eso se lleva con mucha naturalidad.
Ese aislamiento no parece ser diferente al que podría tener otras personas que tratan de encajar. Quien más quien menos ha tenido que «manejarse» en el colegio para ser uno más. Lo importante es detectar la causa o patrones que se dan comúnmente entre superdotados.
En este artículo, exploraremos las razones detrás de esta situación y ofreceremos estrategias prácticas para fomentar habilidades sociales en niños con altas capacidades, ayudándolos a construir relaciones saludables y significativas.
Así que si tu hijo «no tiene amigos», intenta no solo apuntar con el dedo a las Altas Capacidades. No lo explica siempre todo.
Dicho esto, vamos allá.
2. ¿Qué significa que «no tiene amigos» realmente?
«Mi hijo no tiene amigos» es un frase con mucho peso. Es posible que hayas llegado a este artículo buscando en internet por este título pero no necesariamente implica el mismo grado de distanciamiento hacia los demás. Así que vamos a identificar:
- Qué quieres decir cuando piensas en que no tiene amigos: Hasta qué grado no tiene amigos.
- Hablaremos más abajo de dobles excepcionalidades: Altas Capacidades y algún otro trastorno que pueda explicarlo.
2.1. No tiene amigos y además le hacen bullying
Este es el caso más extremo y puede reflejar un aislamiento social completo.
El aislamiento social, combinado con el acoso, puede ser devastador para la autoestima de un niño con AACC. El bullying puede ser físico, verbal o emocional, y a menudo ocurre porque el niño:
- Es percibido como «diferente» por sus compañeros.
- Muestra habilidades avanzadas que otros interpretan como arrogancia o amenaza.
- Tiene dificultades para defenderse o manejar situaciones sociales complicadas.
Posibles motivos:
- Envidia o incomprensión: Los compañeros pueden reaccionar negativamente al percibir que el niño tiene ventajas intelectuales.
- Sensibilidad al entorno: Los niños con AACC suelen ser más afectados por el bullying debido a su empatía o sensibilidad emocional.
- Con doble excepcionalidad: Un niño con dislexia o TEA podría ser un blanco fácil para el bullying debido a sus diferencias percibidas por los demás.
2.2. No tiene ningún amigo: Realmente no juega con niños. No está con otros de su edad. Siempre está distanciado pero le dejan en paz
Es posible que el niño:
- Prefiera estar solo debido a una falta de conexión con sus compañeros.
- Se sienta inseguro o temeroso en contextos sociales, evitando interactuar.
- No haya encontrado un entorno donde se sienta aceptado o comprendido.
Posibles motivos:
- Diferencias en intereses: Puede ser que los temas o juegos que le interesan no coincidan con los de otros niños de su edad.
- Sensibilidad emocional: Los niños con AACC pueden ser más conscientes de los conflictos o rechazos sociales, lo que los lleva a evitar las interacciones.
- Falta de habilidades sociales: A veces, necesitan apoyo para aprender cómo iniciar conversaciones o participar en actividades grupales.
- Con doble excepcionalidad: Un niño con TEA podría preferir estar solo debido a dificultades para interpretar el lenguaje social o una sobrecarga sensorial en entornos grupales.
2.3. No tiene amigos: Se acerca a uno o dos niños, pero no acaba de intimar
En este caso, el niño intenta formar relaciones, pero estas no llegan a consolidarse. Puede parecer que está en la periferia de los grupos, sin integrarse del todo.
Posibles motivos:
- Expectativas altas: Los niños con AACC a menudo buscan conexiones profundas y significativas, lo que puede dificultarles relacionarse con otros niños que prefieren interacciones más casuales.
- Falta de reciprocidad: Es posible que los niños a quienes se acerca no respondan de la misma manera, lo que genera frustración.
- Dificultades para abrirse: Pueden tener miedo al rechazo o simplemente no saber cómo expresar sus emociones y deseos de amistad.
- Con doble excepcionalidad: Un niño con TDAH podría iniciar interacciones, pero su impulsividad puede dificultar que estas relaciones se profundicen.
2.4. No tiene amigos: Siente que no tiene un amigo verdadero
En este caso, el niño puede tener conexiones superficiales con otros, pero siente que no son relaciones profundas o auténticas. Puede expresar frases como «nadie me entiende» o «no tengo un amigo de verdad».
Posibles motivos:
- Diferencias en intereses o valores: Buscan amigos que compartan sus intereses o que puedan entender sus reflexiones complejas.
- Idealización de la amistad: Suelen tener estándares elevados sobre lo que significa ser un buen amigo, lo que dificulta que se sientan satisfechos con sus relaciones.
- Con doble excepcionalidad: Su sensibilidad emocional puede intensificar esta percepción, especialmente si siente que otros niños no comprenden sus intereses o su forma de ser.
2.5. No tiene amigos: Tiene amigos pero no quiere estar mucho con ellos
Aquí, el niño tiene amistades, pero prefiere pasar tiempo solo y lo que tu ves es ese aislamiento. Esto no siempre es un problema; puede ser una preferencia personal.
Posibles motivos:
- Necesidad de tiempo para sí mismo: Los niños con AACC a menudo disfrutan de momentos de soledad para explorar sus intereses o reflexionar.
- Relaciones agotadoras: Si siente que tiene que «adaptarse» mucho para encajar, puede preferir evitar esas interacciones.
- Con doble excepcionalidad: Un niño con TEA puede disfrutar de la interacción social en dosis pequeñas, prefiriendo luego pasar tiempo a solas.
2.6. No tiene amigos: Sí tiene, pero a menudo expresa que se siente diferente
Es común que los niños con AACC sientan que no encajan completamente con su grupo, incluso si tienen amigos. Esto puede llevarlos a sentirse «solos en compañía».
Posibles motivos:
- Conciencia de sus diferencias: Son más conscientes de sus habilidades, intereses o formas de pensar únicas, lo que puede hacer que perciban una desconexión.
- Sensación de incomprensión: Incluso con amigos, pueden sentirse como si sus pensamientos o emociones no fueran completamente entendidos.
- Con doble excepcionalidad: Esta sensación puede ser más marcada en niños con TEA o trastornos emocionales, quienes pueden percibir que sus desafíos los alejan de los demás.
2.7. No tiene amigos: En verdad sí tiene, lo que pasa es que no es el grupo más popular.
A veces, «no tener amigos» significa simplemente que el niño no forma parte del grupo más visible o numeroso de la clase, pero tiene relaciones significativas.
Posibles motivos:
- Prioridades diferentes: Puede preferir amistades más pequeñas y auténticas en lugar de ser parte de un grupo grande.
- Falta de interés en ser popular: Es posible que no valoren la popularidad de la misma manera que otros niños.
- Con doble excepcionalidad: La falta de popularidad podría deberse a características específicas, como intereses muy avanzados o comportamientos que otros niños no entienden.
2.8. Mi experiencia con la amistad: ¿Tenía yo amigos?
Sí.
Siempre he tenido amigos y muchos. Diría que me llevo bien con todo el mundo dicho así mal y pronto.
Si estás pensando que serán de los raros, también te equivocas.
Y precisamente ese es el problema, ¿Cómo va a pensar nadie que es superdotado si nos imaginamos a una persona con gafas, un libro, sin amigos y solitario?
He tenido amigos en el colegio en todas las clases, en el equipo de futbol, he sido el que organizaba los planes y el que en el 10º aniversario de mi salida del colegio hizo una quedada con bastantes personas del curso reuniéndolos para cenar. Llegué a la universidad e hice amigos en varias clases. Salía mucho de fiesta, 2-3 a la semana y me lo pasaba en grande.
He tenido buenos grandes amigos. Buenísimos que aún mantengo.
Mi grupo de amigos es grande y los mantengo desde el colegio.
Y soy una persona capaz de entablar una conversación y ser extrovertido. Es interesante conocer gente.
Vale, pero ahora te voy a contar otra parte interna muy difícil de compartir:
Hay alguna cosa importante a mencionar.
Mi adolescencia llegó antes. A los 11 yo ya andaba como alguien de 13.
A los 12 besé a una chica, fumé y bebí. Fue todo antes.
Evidentemente eso genera una disincronía. No vas a la par que todos los demás. Pero encontré amigos que sí. Precisamente diría que son superdotados algunos de ellos, o eran mayores.
Eso me aisló un poco de algunos de mis amigos que los veía que no tenían los mismos intereses. Pero no duró mucho.
Por otro lado, sí que me he sentido en más de una ocasión incomprendido. Solo a pesar de estar rodeado. La sensación de que nadie me entendía bien. Y mis amistades creo que han buscado siempre ser más profundas que otras.
Este sentimiento me ha acompañado bastante. Generalmente lo sentía como que podía tener un humor o forma de pensar un poco diferente y que no todo el mundo comprendía… pero creo que he tenido la suerte de rodearme de gente bastante inteligente sin saberlo.
Es un poco confusa y difusa esta sensación de soledad… falta de afinidad en muchos casos, profundidad o quizá poca inquietud.
Es muy difícil explicarlo, pero desde luego no puedo decir que no tuviera amigos.
2. ¿Por qué los niños con altas capacidades pueden tener «dificultades» para hacer amigos?
2.1. Diferencias en intereses
Los niños con AACC suelen tener intereses muy específicos o avanzados para su edad. Mientras sus compañeros prefieren juegos simples, ellos pueden sentirse más atraídos por temas como astronomía, filosofía o programación, lo que dificulta encontrar puntos en común.
2.2. Diferencias en el desarrollo emocional
Aunque intelectualmente pueden estar avanzados, su desarrollo emocional puede ser más acorde a su edad cronológica o incluso más inmaduro en ciertos aspectos, lo que genera desconexiones sociales.
2.3. Perfeccionismo y autoexigencia
El deseo de hacer las cosas «perfectamente» puede extenderse a sus interacciones sociales, llevándolos a evitar situaciones donde podrían equivocarse o ser rechazados.
2.4. Sensibilidad emocional
Su sensibilidad elevada puede hacer que se sientan heridos o incomprendidos con más facilidad, evitando así interactuar con otros niños.
2.5. Sentimiento de «no encajar»
Pueden percibir que son diferentes o que no comparten las mismas inquietudes que sus compañeros, lo que refuerza el aislamiento.
2.6. Doble excepcionalidad
Porque tenga una doble excepcionalidad, lee más abajo.
3. Señales de alerta
Si tu hijo no tiene amigos o muestra dificultades sociales, es importante prestar atención a ciertas señales:
- Prefiere jugar solo o interactuar solo con adultos.
- Evita actividades en grupo, como fiestas o deportes.
- Se frustra fácilmente cuando intenta interactuar con otros niños.
- Muestra ansiedad o tristeza al hablar de relaciones sociales.
- Tiene intereses solitarios o poco compartidos por su grupo de edad.
4. Cómo fomentar habilidades sociales en niños con AACC
4.1. Valorar su individualidad y diferencias
Explícale que no tener los mismos intereses que los demás no significa que esté mal. Refuérzale que sus diferencias son valiosas y que encontrará personas que compartan sus inquietudes.
- Ejemplo práctico: “Está bien que no te guste el fútbol como a otros niños. Quizá puedas hablar con ellos de los temas que a ti te interesan o encontrar actividades en común.”
4.2. Practicar habilidades sociales en casa
Ayuda a tu hijo a desarrollar habilidades como iniciar una conversación, respetar turnos al hablar o interpretar señales sociales. Estas habilidades pueden aprenderse con juegos o simulaciones en casa.
- Ejemplo práctico: Realiza un juego de rol donde practiquen cómo saludar a un nuevo compañero o cómo invitar a alguien a jugar.
4.3. Facilitar encuentros con otros niños de intereses similares
Busca actividades extracurriculares o grupos donde pueda conectar con niños que compartan sus intereses.
- Opciones: Clases de robótica, clubes de lectura, talleres de ciencia o artes.
4.4. Fomentar actividades cooperativas
Participar en actividades en equipo puede enseñar a tu hijo la importancia de la colaboración y mejorar sus habilidades sociales.
- Ejemplo práctico: Deportes en equipo, juegos de mesa o proyectos grupales.
4.5. Ayudarlo a manejar la frustración y el rechazo
Enséñale que no siempre conectará con todos, y que está bien. Refuérzale la idea de que las relaciones se construyen con el tiempo y la práctica.
- Ejemplo práctico: “Si alguien no quiere jugar contigo, no significa que no seas interesante. Hay muchos niños y seguro que encontrarás otros con quienes te diviertas.”
4.6. Darle herramientas para afrontar la sensibilidad emocional
Enséñale estrategias para manejar su sensibilidad y responder de manera asertiva en situaciones sociales.
- Ejemplo práctico: Practicar frases como: “No estoy de acuerdo, pero me gustaría entender tu punto de vista.”
4.7. Mantener un equilibrio entre actividades individuales y sociales
Si bien es importante fomentar las habilidades sociales, también hay que respetar su necesidad de momentos de soledad o actividades individuales.
- Ejemplo práctico: Alternar entre tiempo para leer o investigar y tiempo para actividades sociales.
5. ¿Qué hacer si las dificultades persisten?
Si a pesar de tus esfuerzos, tu hijo sigue mostrando dificultades significativas para hacer amigos o parece muy angustiado por ello, considera buscar ayuda profesional:
- Terapia ocupacional: Para trabajar habilidades sociales específicas.
- Terapia emocional: Para abordar problemas de autoestima, ansiedad o frustración.
- Grupos de habilidades sociales: Talleres diseñados para enseñar a los niños cómo interactuar con sus pares.
6. Caso práctico
Ejemplo:
Sara, de 8 años, tiene altas capacidades y disfruta aprendiendo sobre astronomía. Sin embargo, en el colegio, sus compañeros prefieren hablar de videojuegos, lo que la hace sentirse aislada.
Estrategias implementadas:
- Inscribieron a Sara en un club de ciencias donde conoció a otros niños interesados en astronomía.
- Practicaron en casa cómo iniciar conversaciones sobre temas generales que interesaran a sus compañeros.
- Le enseñaron a manejar la frustración cuando sus compañeros no entendían sus explicaciones, sugiriéndole que simplificara sus ideas.
Resultados:
Sara empezó a disfrutar tanto de sus actividades en el club como de los recreos en el colegio, al encontrar un equilibrio entre hablar de sus intereses y adaptarse a los de los demás.
7. Doble Excepcionalidad y «no tener amigos«
La doble excepcionalidad se refiere a la coexistencia de altas capacidades con alguna otra condición, como TDAH, TEA (Trastorno del Espectro Autista), dislexia o trastornos emocionales. Estas condiciones pueden complicar aún más la formación de amistades debido a sus implicaciones en el comportamiento y la comunicación.
Cómo la doble excepcionalidad puede afectar las relaciones sociales:
- TDAH:
- Dificultades para mantener la atención en conversaciones.
- Comportamientos impulsivos que pueden ser malinterpretados por sus compañeros.
- Problemas para manejar los turnos en el juego o las actividades grupales.
- TEA:
- Problemas para interpretar señales sociales, como expresiones faciales o el tono de voz.
- Preferencia por rutinas o actividades individuales, lo que limita las interacciones con otros niños.
- Sensación de incomprensión debido a intereses muy específicos o avanzados.
- Dislexia u otros trastornos del aprendizaje:
- Baja autoestima derivada de dificultades académicas, que puede repercutir en su confianza para relacionarse.
- Evitación de actividades donde sientan que podrían ser criticados.
- Trastornos emocionales (ansiedad o depresión):
- Tendencia al aislamiento por miedo al rechazo.
- Baja energía o interés en actividades sociales.
Estrategias específicas para niños con doble excepcionalidad
1. Trabajar habilidades sociales en un entorno controlado
Niños con doble excepcionalidad pueden beneficiarse de talleres o grupos de habilidades sociales diseñados específicamente para abordar sus necesidades. Estos espacios permiten practicar interacciones sociales de forma segura y sin presión.
2. Adaptar las actividades a sus intereses y necesidades
- Los niños con TEA pueden preferir actividades estructuradas o relacionadas con sus intereses especiales.
- Los niños con TDAH pueden disfrutar de actividades físicas o dinámicas que les permitan canalizar su energía.
3. Proveer apoyo emocional
- Ayuda a tu hijo a comprender que sus desafíos no son fallos personales, sino diferencias que pueden gestionarse con las estrategias adecuadas.
- Refuerza su autoestima destacando sus fortalezas, tanto intelectuales como emocionales.
4. Buscar entornos inclusivos
Es importante encontrar grupos o programas que sean inclusivos y comprendan las necesidades de niños con doble excepcionalidad. Esto les permitirá interactuar con otros niños en un entorno más comprensivo.
8. Conclusión
Ayudar a un niño con altas capacidades a desarrollar habilidades sociales requiere tiempo, paciencia y comprensión. Cada niño tiene su propio ritmo, y lo importante es proporcionarle las herramientas necesarias para que aprenda a conectar con los demás sin perder su esencia. Con apoyo y guía, es posible que tu hijo construya relaciones significativas que lo enriquezcan tanto como sus aprendizajes intelectuales.
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