El Victimismo en las Altas Capacidades: ¿Reduciendo Todos los Problemas a la Superdotación?

En el ámbito de las altas capacidades, existe un fenómeno que podría denominarse «victimismo intelectual», donde algunas personas superdotadas parecen atribuir todos sus problemas, dificultades o fracasos (o los de sus hijos) a su condición. Esto, aunque entendible en ciertos contextos, puede generar una percepción distorsionada y limitar su capacidad para afrontar retos de forma saludable. Vamos a explorar esta idea en profundidad y cómo puede influir negativamente en la autopercepción y el desarrollo personal.

El «Peso» de las Altas Capacidades

No cabe duda de que tener altas capacidades puede generar desafíos particulares. El aburrimiento crónico, la sensación de desconexión con el entorno, y la frustración de no encontrar el reconocimiento adecuado son algunas de las dificultades que enfrentan muchas personas superdotadas. A menudo, estas personas sienten que no encajan en las estructuras sociales tradicionales, como el sistema educativo o el entorno laboral, lo que puede alimentar un sentimiento de incomprensión o aislamiento.

Sin embargo, es importante reconocer que no todos los problemas de una persona superdotada se deben únicamente a su inteligencia elevada. El mundo está lleno de complejidades y factores contextuales que afectan a cualquier individuo, independientemente de su capacidad intelectual.

El Riesgo de Simplificar Demasiado

Algunas personas con altas capacidades pueden caer en una trampa cognitiva peligrosa: reducir todos sus problemas a un único factor. El discurso de «soy superdotado y por eso me pasa esto» puede convertirse en una narrativa dominante que no permite ver otros factores involucrados en sus dificultades, como problemas emocionales, económicos, sociales o de personalidad. Este enfoque puede fomentar una mentalidad de víctima, donde la persona ve su condición como una carga ineludible, y no como una oportunidad.

Por ejemplo, culpar las altas capacidades de las dificultades laborales puede obviar cuestiones como la falta de habilidades sociales, el exceso de perfeccionismo, o incluso el miedo al fracaso. Aunque es cierto que ser superdotado puede agravar ciertos problemas, es un error reducir la complejidad de la vida a un solo aspecto.

¿Existen Alternativas?

En lugar de adoptar una postura victimista, las personas con altas capacidades pueden beneficiarse al desarrollar una visión más amplia y equilibrada de sí mismas. Las altas capacidades son solo una parte de la identidad, no el todo. La clave está en integrar esta faceta dentro de una narrativa más rica, que permita a la persona responsabilizarse de su propio crecimiento y evolución.

Herramientas para Evitar el Victimismo

  1. Autocrítica Constructiva: Analizar las situaciones con más profundidad para identificar qué otros factores, además de las altas capacidades, están afectando un problema.
  2. Buscar Apoyo Profesional: La terapia o el coaching pueden ayudar a las personas superdotadas a reconocer patrones de victimismo y trabajar en soluciones más efectivas para sus problemas.
  3. Centrarse en las Soluciones: En lugar de concentrarse en los problemas derivados de ser superdotado, es más útil enfocarse en las soluciones prácticas para superar los obstáculos, ya sean habilidades sociales, la gestión emocional o la adaptación a diferentes entornos.
  4. Aceptar la Complejidad: La vida no es blanco o negro. Adoptar una perspectiva más matizada puede ayudar a las personas con altas capacidades a enfrentar mejor los desafíos y a tomar decisiones más equilibradas.

Al fin y al cabo, su Alta Capacidad puede parte, pero quizá no todo…

Mi opinión personal sobre el victimismo y las Altas Capacidades

Voy a generalizar y luego a matizar.

En general…

Quien quiera hacer de su inteligencia un problema lo hará, y quien no quiera hacerlo, no lo hará.

Esto aplica a la mayoría de las situaciones que las personas encuentran en la vida: nacer en un entorno humilde, en una familia desestructurada o no encajar en un grupo, son cosas que marcarán tu personalidad, pero no marcan necesariamente tu destino y no necesariamente debes tratarlo desde una postura victimista.

Siempre podrás elegir si quieres ver el vaso medio lleno o medio vacío.

Las personas podemos ser resilientes y ser capaces de superar los obstáculos y salir reforzados. Superarlos y mejorar.

Si te caes, levántate, si te vuelves a caer, vuelve a hacerlo. Eso es un modo de vida.

La vida es como uno se la toma…

NO OBSTANTE…

Seamos conscientes de que no todos los obstáculos son igualmente salvables. Hay grados de dificultad.

A veces, el trauma es tan severo que resulta muy difícil superarlo y deja huella en la persona.

Sufrir malos tratos o bullying pueden ser situaciones de las que uno se recupera (si es que lo hace) con muchísimo esfuerzo. Decimos de hecho que son víctimas.

En este sentido, tener Superdotación o Altas Capacidades pueden impactar en tu realidad de forma más o menos importante y acabar siendo víctima del sistema.

Pongo un ejemplo: Un niño que sabe leer con 3 años o que sabe multiplicar antes de entrar en primaria encontrará en muchas ocasiones el colegio muy aburrido, y si éste no hace nada y el niño se aburre de forma crónica y siente que los niños de su edad son mucho más pequeños y no termina de encajar y acaba sufriendo bullying, podríamos considerarlo una víctima del sistema.

Sin embargo, es habitual encontrar muchos padres o madres justificando reacciones de sus sus hijos con AACC que no son justificables. Hay que tener cuidado: se corre el riesgo de caer en ese victimismo o de que el propio hijo justifique comportamientos indeseados debido a su alta capacidad en lugar de buscar otras razones.

Y esto nos aplica a nosotros, adultos. Es fácil caer en lamerse las heridas. Hay que saber salir de ahí. Ahí no hay esperanza.

Conclusión

El victimismo en las altas capacidades es un tema delicado y, en muchos casos, un mecanismo de defensa frente a un mundo que a menudo no entiende ni reconoce las dificultades que enfrentan. Sin embargo, caer en este tipo de mentalidad limita el potencial de crecimiento personal y profesional. Es importante que las personas superdotadas reconozcan tanto los aspectos positivos como los negativos de su condición, sin simplificar en exceso la realidad. La clave está en asumir la responsabilidad de su vida y sus decisiones, aprovechando su capacidad intelectual como una ventaja, y no como una excusa.

Estoy encantado de recibir temas (melones) o comentarios para publicarlos. Cuéntame tu experiencia o abre temas interesantes.


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