Altas Capacidades y la necesidad de profundizar

¿Soy un intenso… o simplemente me interesa lo que importa?

Hay gente con la que puedes hablar durante años… sin hablar nunca de nada importante.
Todo fluye: trabajo, series, niños, viajes, colegio, qué tal va todo.
Y ya.
Nunca se sale de ahí.

¿Nunca te has encontrado con esa persona que sí que habla de otras cosas?
¿Por qué los demás no? ¿Acaso no les importa?
Seguro que sí… pero entonces, ¿por qué no hablan de ello?
¿O por qué cuando lo hacen, la conversación es extremadamente corta, se desvía, o los razonamientos son tan simples que parece que no les interesa de verdad? Esa sensación de que te han dado coba al tema que has sacado por quedar bien, pero enseguida se acaba la conversación. Parece distraído, mira a otro lado, enseguida se va a la conversación de al lado…

¿Por qué no me hablan de esas cosas que yo no sé y en cambio estos otros —los pocos— siempre tienen algo interesante de lo que hablar?


No es que los temas cotidianos no importen

Sí, los niños importan. El colegio también. Las vacaciones, las reformas de casa, incluso el grupo de WhatsApp del cole.
Todo eso forma parte de la vida.
Pero… ¿y los demás temas? ¿Por qué siempre acabamos hablando de lo mismo?
Pero si ya sabemos cuál es nuestra postura sobre ese tema, lo hemos hablado cien veces.

Y entonces pasa: te das cuenta de que estás aburrido.
No porque seas más listo ni más profundo ni más intenso que nadie.
Sino porque necesitas otra cosa.
Necesitas hablar de lo que no está en el guion. De lo que no cabe en las conversaciones de ascensor.


No es pose. Es necesidad.

Hay personas que no pueden evitar hacerse preguntas que otros no se hacen.
Preguntas que no siempre tienen respuesta, pero que hay que hacerse igualmente.
Y lo curioso es que no te interesa hablar de eso con cualquiera.
No porque te creas especial, sino porque a veces da la sensación de que la conversación no puede ni empezar.
Choca. Se ahoga. Se banaliza.
Y tú te quedas con cara de: “Vale, ya veo que no era el momento”.

Pero luego está esa persona con la que puedes hablar de si todo esto tiene sentido, de si estás donde quieres estar, de si la vida adulta es esto o si hay algo más.
Y sin darte cuenta, han pasado tres horas.
Y te sientes vivo.


No estás solo

Si te pasa esto, si te aburre lo previsible, si necesitas conversaciones que te remuevan por dentro, aunque no llegues a ninguna conclusión…
Bienvenido.
No estás roto. No eres un moñas.
Tampoco eres un genio incomprendido.

Eres alguien que no puede vivir solo en la superficie.
Y no todo el mundo es así. Pero algunos sí lo somos.
Y cuando te encuentras con otro como tú… lo sabes.
Porque en lugar de hablar de “cómo va todo”, te acabas preguntando por qué estás aquí, si eres feliz o si te estás traicionando sin darte cuenta.

Esto no es algo evidente…

Si crees que esto es algo evidente, no lo es.

Uno se junta inconscientemente con las personas que le siguen en su forma de pensar. Sin embargo, a veces, te encuentras con otras personas y simplemente te aburres y no sabes por qué. Puede que sea con los amigos del colegio, con la familia política… Quizá es porque nadie ha dicho algo muy divertido, ha tocado un tema del que no sabías, ha tenido un razonamiento muy lúcido… lo que sea. Pero diferente.

Si piensas un poco en otras relaciones que tienes quizá te des cuenta de que los temas suelen ser siempre los mismos. Como si no hubiera conversación, como si en sus vidas pasaran pocas cosas. Pero eso es imposible. Pueden pasar muchas cosas. Sin embargo lo que se habla son las mismas cosas siempre… ¿pero por qué?

No es algo en lo que hayas tenido que caer en la cuenta necesariamente. Pero si lo piensas ahora…

En cambio a esa otra persona le pasa de todo, hace mil cosas y te sorprende cada día. Sin embargo parece un tío muy normal. Cuando hablas las cosas salen de manera natural, te quitas las palabras y sientes afinidad.

Pues ahí es. Ahí es donde tienes que estar.

Estoy encantado de recibir temas (melones) o comentarios para publicarlos. Cuéntame tu experiencia o abre temas interesantes.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *