Altas Capacidades, vocación y propósito siendo superdotado

Las personas con altas capacidades tienen una característica clave: su habilidad para destacar en múltiples áreas y un mundo interior intenso. Pero, ¿esto facilita encontrar la vocación o propósito en la vida o lo dificulta?

En este artículo exploraremos cómo las altas capacidades influyen en la vocación, nos preguntaremos qué es, los desafíos comunes que enfrentamos y cómo orientar a niños y adultos para descubrir su «propósito».

La idea de la vocación suele estar cargada de un aura idealizada. Se presenta como una especie de destino predeterminado que las personas deben «descubrir» para sentirse realizadas. Sin embargo, esta percepción puede ser tanto inspiradora como limitante, especialmente cuando se convierte en una búsqueda obsesiva o inalcanzable.

Empecemos por el principio:


1. La Vocación como un Mito Idealizado

La concepción tradicional de la vocación a menudo implica que:

  • Existe una única actividad que da sentido pleno a la vida.
  • Esa vocación debe ser evidente, casi como una revelación.
  • Al encontrarla, la persona experimentará satisfacción y plenitud sin dudas ni conflictos.

Riesgos de esta idealización:

  • Presión excesiva: Sentir que se debe encontrar «la» vocación perfecta puede generar ansiedad, especialmente en personas con altas capacidades, que tienen intereses diversos.
  • Parálisis por análisis: La idea de que hay una opción ideal puede llevar a la inacción, por miedo a equivocarse.
  • Desilusión: Descubrir que una actividad no es tan satisfactoria como se esperaba puede generar frustración y duda sobre las propias capacidades.

2. Vocación: ¿Encontrarla o Construirla?

En lugar de verla como algo que se descubre, la vocación puede entenderse como algo que se construye a lo largo del tiempo. Esto implica:

  • Exploración activa: Probar diferentes actividades, incluso sin estar seguros de que «encajen» al 100%.
  • Evolución constante: Aceptar que los intereses pueden cambiar y que lo que apasiona en un momento puede transformarse en algo nuevo.
  • Foco en el significado: Más que buscar una vocación perfecta, centrarse en cómo cada actividad puede contribuir a una vida satisfactoria.

Ejemplo: Alguien con talento en matemáticas puede descubrir, tras trabajar en diferentes áreas, que disfruta más enseñando que investigando, aunque inicialmente no lo hubiera considerado.

Y esto puede cambiar con los años.


3. Cómo Evitar los Riesgos de la Idealización

  • Acepta la incertidumbre: No todas las decisiones tienen que ser definitivas. Se puede aprender y crecer en el proceso. Olvida la idea de que si no es definitivo, será necesariamente una pérdida de tiempo. Todo aporta.
  • Da espacio al error: La vocación no siempre surge de una certeza absoluta, sino de experimentar y ajustar.
  • Rompe con el perfeccionismo: La vocación no tiene que ser «perfecta» ni completamente alineada con todas tus expectativas.
  • Fomenta el autodescubrimiento progresivo: En lugar de buscar una respuesta inmediata, observa qué actividades generan satisfacción y propósito con el tiempo. Muchas personas no tienen «pasiones» sino cosas que les gustan más. Eso de «seguir lo que te apasione» es otra idealización.

4. Vocación ¿»perfecta»?

La vocación no es un destino fijo. Ni una cosa concreta. Es un camino en el que se combinan intereses, habilidades y experiencias. Liberarse de la idea de que existe una «vocación perfecta que explica el sentido de tu vida», permite disfrutar más del proceso y aprovechar las oportunidades que surgen en el camino.

Consejo: La clave no está en encontrar algo externo que te llene, sino en construir una vida que tenga sentido para ti con lo que ya eres y lo que te gusta.

Este enfoque más flexible puede ser especialmente útil para personas con altas capacidades, quienes, debido a su diversidad de talentos, pueden construir múltiples caminos vocacionales a lo largo de su vida y no tienen que ser todos «útiles» o tener sentido para «la humanidad».

Es decir, no todo lo que hagas tiene que estar orientado a la mejora de la humanidad o dejar huella. Disfruta. ¿Progresar hacia dónde y para qué? ¿Acaso sabes para qué estamos aquí exactamente? ¿En qué consiste vivir? ¿La vida es un constante progreso hasta que la humanidad desaparezca? Si no sabemos por qué estamos aquí ¿por qué no disfrutar el tiempo que tenemos? ¿Tiene sentido progresar sin fin cuando, eventualmente, todo lo que conocemos desaparecerá? ¿Lo hará?

Alternativa: En lugar de centrarnos únicamente en avanzar, podríamos enfocarnos en vivir plenamente el presente, valorando los momentos de conexión, alegría y paz.


5. En busca de una vida lograda: propósito, vocación y éxito

Este vídeo resume por completo la idea de cómo perseguir un propósito puede hacerte olvidar que la vida es eso que pasa mientras lo persigues.

Que el propósito no es el fin último. Que tu vocación se construye a partir de tus deseos, tus circunstancias y tus talentos. Que el éxito sólo lleva a la pregunta ¿y ahora qué?

Estamos buscando a menudo nuestro propósito o vocación para poder darle un sentido pleno a nuestra vida. Como si fuera la respuesta definitiva. «Si me convierto en médico, seré feliz».

Sin embargo cuando conseguimos nuestras metas, buscamos nuevas dándonos cuenta de que esa no parecía la respuesta completa. Una vez alcanzada la cima de la montaña, ¿qué más? Incluso las personas más exitosas sienten esto mismo.

En cambio se me ocurren muchas otras cosas que son pequeños aportes a la humanidad que pueden hacerse todos los días y que hacen que merezca la pena vivir una vida:

Un padre o madre que cuida bien a sus hijos, un hermano mayor que guía a los más pequeños, un amigo que siempre está ahí para echar un cable, un colega que propone soluciones innovadoras, un jefe que motiva a su equipo, un trabajador que aporta más de lo esperado, un profesor apasionado, un compañero de clase que ayuda a los demás, un voluntario en la comunidad, un músico que toca en su tiempo libre, un escritor de cuentos para sus hijos, un pintor aficionado que embellece su barrio, una vecina que organiza actividades para niños, un compañero de gimnasio que motiva a los demás, un cocinero aficionado que alimenta a otros, un jardinero que transforma un espacio descuidado en un lugar hermoso, un bibliotecario que recomienda libros perfectos para cada lector, un panadero que se esfuerza por hacer el mejor pan cada día, una amiga que organiza reuniones para mantener el contacto, un vecino que siempre tiene herramientas para prestar, un conductor de autobús que saluda con una sonrisa a cada pasajero, un entrenador que inspira confianza en sus alumnos, una persona que organiza juegos para entretener a niños en una fiesta, alguien que planta árboles en su comunidad para mejorar el medio ambiente, un fotógrafo aficionado que captura momentos especiales para sus amigos, un mecánico que explica con paciencia los arreglos necesarios en un coche, un diseñador que crea espacios cómodos y funcionales para los demás, una persona que ayuda a limpiar después de una reunión, un anfitrión que hace que todos se sientan bienvenidos en su casa, un estudiante que comparte sus apuntes para ayudar a otros, un corredor que organiza carreras solidarias, una persona que canta canciones alegres para animar a los demás.

Algunas frases célebres sobre él éxito, vocación, propósito y el sentido de la vida:

Kurt Vonnegut en Breakfast of Champions:

«Estamos aquí en la Tierra para hacer el bien a los demás. ¿Qué están aquí para hacer los demás? No lo sé.»

Fernando Pessoa en El libro del desasosiego: Expresa la sensación de vivir de manera incierta, observando cómo suceden las cosas sin tener un control total.

«Me he convertido, sin quererlo, en el espectador de mí mismo. Soy como alguien que asiste, desde la platea, a lo que sucede en el escenario.»

Antonio Machado en Proverbios y cantares: Uno de los versos más conocidos de la literatura española que resume la idea de avanzar construyendo el camino sin saber exactamente adónde lleva.

«Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.»

Virginia Woolf en Las olas: Una descripción poética de cómo la vida sigue, incluso cuando no comprendemos completamente hacia dónde.

«No hay tierra firme en la que apoyarme, solo una corriente que arrastra todo hacia adelante.»

Charles Bukowski en Factótum: Refleja la sensación de seguir adelante, aunque sea de manera automática y sin un propósito claro.

«A veces me sentía como si estuviera avanzando simplemente por estar demasiado cansado para detenerme.»

Javi López (un tío normal) en abromelon.com: destaca la practicidad de su planteamiento. Sin certezas, en la duda, encuentra algo que sabe que no puede andar desencaminado. 😉

A falta de respuestas, no parece una equivocación vivir pensando en los demás.

Avanza, no te bloquees, abraza la incertidumbre y déjate llevar. Siembra a tu alrededor y aunque no tengas las respuestas definitivas algún día mirarás hacia atrás y verás que pusiste de tu parte.

Estoy encantado de recibir temas (melones) o comentarios para publicarlos. Cuéntame tu experiencia o abre temas interesantes.


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